Este blog busca difundir algunas fuentes de la obra vygotskiana publicada en español, así como traducir algunos artículos editados en revistas y libros o bajados de la red; todo relacionado con Vygotski.

jueves, 19 de mayo de 2016

Vieriesov


Método genético-experimental y psicología de la consciencia: en busca de lo perdido (artículo primero)
N. N. Vieriesov
Psicología histórico-cultural 2014. Vol. 10. № 4. Pp. 121—130

Traducción: Efraín Aguilar

1. Psicología de la consciencia y método de investigación: metodología y casi  metodología

1.1. Psicología de la consciencia en el siglo ХХI: ¿100 años perdidos?

Al pensar en cómo llamar a esta parte del artículo no elegí por casualidad su título al parafrasear el de un libro publicado hace poco [14]. ¿Pero por qué no sesenta años y sí cien? ¿Esta afirmación no sería una injustificada exageración? Bueno, trataré explicar qué quiero decir con esto de los años «perdidos».
Estoy seguro que los expertos en el campo de la filosofía y la psicología de la consciencia se han percatado de cómo han cambiado las discusiones en los últimos dos años en el sitio de D. Chalmers.1 Para los partidarios de la idea de que la consciencia es producto de la actividad cerebral, e incluso para los que, con todas las reservas combinadas con un poco de gracia ocultan esta posición; уa no hay argumentos serios ni hay hipótesis experimentales distintas que puedan ayudar a detectar cierto «código neural» de la consciencia dentro del cráneo. La persona tiene consciencia,2 pero no en su cerebro. Decepcionante salida. Pero esto se esperaba e incluso se predijo… hace ya cincuenta años. Recordemos lo que al respecto decía en el ya lejano 1964 Е. Gеnis: «Debemos estar preparados para el hecho de que las propiedades más sutiles de la mente, como la creatividad y la inspiración, a fin de cuentas serán esencialmente incomprensibles. Yo, a diferencia de algunos de mis colegas, no estoy convencido de que el pensamiento pueda ser reducido a un flujo de electrones» [15, p. 250]. ¿Muchos habrán escuchado esta sabia advertencia? Pero la cuestión era extremadamente difícil, por decirlo así, al borde de la supervivencia: O los orígenes de la consciencia tarde o temprano serán hallados en el cerebro, o es necesario reconocer que ello es en esencia inconcebible. Resulta que a principios del siglo XXI la profecía se cumplió. Y que no le preocupe al lector que Gеnis no hable de la consciencia, sino de las «propiedades sutiles de la mente», de la «creatividad», de la «inspiración». En el inglés original no se usa el término inteligencia (intelecto), sino mente (соnsciencia).3 Y si, como se vio después, el pensamiento no puede ser reducido a un flujo de electrones, entonces ¿qué podemos decir de la consciencia (аsí como del deber y el honor, que tienen una relación directa con la consciencia)?

1 Los materiales de este debate son conocidos, pero por si acaso (como un tributo a la tradición académica) doy el enlace:URL: http://consc.net/online/1.1
2 El problema es que la consciencia no está en todas las personas. Así como el honor, el deber, la vergüenza, la decencia y otros fenómenos, ahora está fuera de moda.
3 Hablando de términos, recuerdo que en la tradición estadunidense (y la británica en cierta medida) se entiende por consciencia todo el sistema de procesos cognitivos y funciones psicológicas (de la sensación y la percepción al pensamiento abstracto, es decir la mente), por lo que traducirlo como «соnsciencia» no es del todo correcto. El término «mente» en este sentido es más adecuado. Aunque, en los últimos años, mente y consciencia se utilizan como sinónimos. Pero este es otro tema.

Así, la psicología de la consciencia hoy ha llegado al punto en el que inició el conocimiento de sus secretos… esto es, a Wilhelm Wundt. Después de todo Wundt formuló la idea que el método experimental solo está disponible, en primer lugar, para los hechos psicológicos relativamente elementales (sensaciones, ideas, tiempo de reacción, simples asociaciones, etc.), pero no para las funciones mentales superiores (FMS) cuyo estudio requeriría otro método — el análisis de «los productos del espíritu humano», los que llevan al lenguaje, los mitos, costumbres y tradiciones, leyes y normas sociales, legales, morales, etcétera. Este enfoque se expresa en su trabajo fundamental «Psicología de los pueblos», de hecho se opuso al estudio de las FMS por la psicología experimental individual . De tal modo, Wundt lo justifica en el marco de la nueva psicología, de hecho divide esta ciencia en dos ramas — la experimental y la social. Estas ramas son diferentes en sus bases metodológicas y, por lo tanto, en su contenido y métodos (la psicología experimental estaba orientada a las ciencias naturales, mientra que la psicología social а «las ciencias del espíritu»). Esta división permitió, por un lado, llevar las FMS al sistema de los conceptos psicológicos y destacarlas como objeto de análisis psicológico. Por otro lado, sentó las bases para la división de la psicología y como resultado la llevó a un estado de crisis abierta que estalló a inicios de la segunda década del siglo XX, en la que sin duda permanece en la actualidad.
La difundida promesa que соn ayuda de los equipos modernos por fin sería posible descubrir cómo «el cerebro humano crea su mundo interior», generosamente dada por los representantes de la «neurociencia» hace cincuenta años, no fue en vano. Los estudios experimentales, al contrario, llegaron directamente a los resultados opuestos: «El cerebro humano, sin duda, participa en el trabajo de la consciencia. Sin embargo él no «produce» la consciencia en el sentido como se pensaba antes. Entender los orígenes de la consciencia humana no puede basarse en el estudio de los procesos incluso más sutiles que suceden en el cerebro» [10, p. 3]. Solo se puede estar de acuerdo con Wundt en que no se puede estudiar las FMS con el método experimental.
¿Y ahora qué hacemos? ¿Cómo estudiar experimentalmente la consciencia? Se puede, por supuesto, hacer como que no pasa nada. Se puede pretender que solo un poco, un poquito más y el misterio del «cerebro y la consciencia» será resuelto y por fin serán halladas las estructuras cerebrales que dan lugar a la consciencia. Pero hacer esto se vuelve más y más difícil sin el riesgo de quedar en la periferia histórica y cronológica de la comunidad  científica.
La consciencia humana, como el héroe de la famosa película, dice «Usted no tiene métodos a la Коstia Saprykin*». Se puede aceptar, por supuesto, que no hay un método, pero se puede poner la cartera de otra persona en el bolsillo derecho del desventurado héroe (y lo mejor es hacerlo en silencio y antes que Glieb Zheglov*) y de este modo hallar esos métodos. Sin embargo, parece que quienes afirman que la consciencia es generada en el cerebro, todavía no tienen otros métodos. «¡El ladrón debe estar en la cárcel y no importa cómo lo voy a poner ahí!» — tal enfoque no solo no se justifica para la consciencia, sino también para los ladrones. ¿Y si la mente no quiere «irse» al cerebro? Sí, no quiere y no puede; allá no solo no encaja y no hay trucos que le ayuden a irse allá [11]. Por lo tanto es necesario buscar otros modos. Y para determinar el alcance de la búsqueda de las otras vías, es necesario reconocer hasta lo que llegó a ser evidente casi para todos: la consciencia no está en el cerebro, pero sí está en la persona.4 De todos modos nada impide tomar esta declaración como punto de partida para la reflexión de la naturaleza, el origen y el desarrollo de la consciencia humana. De aquí sigue, por cierto, una importante aclaración: digamos que la consciencia no puede ser estudiada por métodos experimentales, pero el problema principal no es éste, sino el hecho de a qué nos referimos cuando hablamos de métodos experimentales.

* Personajes del film policiaco ‘El lugar no se puede cambiar’ (Место встречи изменить нельзя, 1979).
4 Más exactamente: la existencia de un cerebro funcional no es garantía de que su propietario sea la consciencia. De la afirmación «si no hay cerebro no hay consciencia», no sigue «hay un cerebro, entonces hay consciencia».

Tratemos de reformular: si la consciencia (que sin duda existe y, por lo tanto, donde se le busque hay una, emerge, es decir tiene su origen, su «pedigrí») no puede ser estudiada mediante los métodos experimentales conocidos en psicología, esto puede significar lo siguiente. O en general no se la puede investigar experimentalmente sin caer en el reduccionismo sombrío y sin esperanza (reducción de la consciencia al trabajo del cerebro), о… se la puede investigar con lo que todavía no se conoce del método experimental en psicología. ¿Pero existe tal método? Y si existe, ¿por qué no se le conoce en la psicología de la consciencia? De eso trata mi artículo.

1.2. El método comienza con la metodología

En el extranjero, sobre todo en la psicología angloestadunidense, la metodología se entiende como un conjunto de métodos y herramientas específicas que se utilizan para hacer frente a un determinado tipo de tareas de investigación. Esto es lo mismo que la tradición rusa ha llamado «métodos de investigación psicológica». Por lo tanto, cuando nuestros colegas extranjeros hablan de metodología de investigacion, aquí la palabra  «metodología» se usa en el mismo sentido. En un sentido más amplio (y esta es la tradición de la filosofía clásica alemana) metodología es el enfoque general para comprender la naturaleza del fenómeno estudiado, que se construye sobre la base de un sistema de métodos concretos, apropiados para el tema de investigacion. Y ya que Wundt pertenecía a esa tradición, entonces parece que no tiene sentido abordar la cuestión de cómo se relacionan entre sí la metodología en sentido amplio y la metodología en sentido estrecho. ¿Con qué base Wundt llegó a la conclusión (y esto, desde luego, es la conclusión metodológica) que es imposible estudiar las FMS con el método exprimental, bastante aceptable para estudiar los procesos y funciones naturales «elementales»? ¿Quizá la razón es que en aquel tiempo el equipo de investigación era demasiado primitivo y con su ayuda solo se podía investigar los procesos y las funciones psicológicas elementales? No, en absoluto. El problema era que al parecer las FMS no son el resultado del desarrollo, de la sofisticación y la diferenciación de las funciones mentales inferiores. En otras palabras, la idea inicial de que las funciones elementales son los «ladrillos» que componen las superiores, resultó falsa. Así, la división de las funciones mentales en dos tipos para Wundt  no solo era la declaración de un hecho empírico obvio, sino un paso metodológico importante. Y la conclusión de que no se puede estudiar las FMS con los métodos de la psicología experimental (es decir, con los métodos usados para estudiar los procesos naturales) fue solo una consecuencia derivada de esta posición metodológica general. De hecho, la metodología moderna en psicología nació con esta conclusión. Todo lo que había hasta aquí, no era metodología. Así que, en realidad, el método nace con la metodología.
Pero vean qué interesante: la moderna psicología del desarrollo se halla desde el punto de vista metodológico… en estado wundtiano. Si se ignora los detalles y se atiende al hecho, se halla entonces que la gran mayoría de la investigación psicológica moderna se basa en dos postulados fundamentales: 1) Las FMS se desarrollan sobre la base de las funciones mentales inferiores y, 2) el desarrollo de las FMS en la ontogénesis es el resultado de la interaccion de dos grupos de factores — sociales y biológicos. Y esto a su vez, formó en varias generaciones de psicólogos dos posturas básicas de investigación, que definieron el desarrollo de la psicología en el siglo pasado.
La primera postura consiste en que las FMS no solo pueden, sino deben ser estudiadas con los métodos experimentales diseñados para estudiar las funciones elementales. Sin embargo, respecto a las funciones superiores, esto se complica en la ontogénesis de las funciones elementales, e investigarlas requiere métodos complicados. En otras palabras, si el cerebro genera consciencia, es necesario en primer lugar estudiar cómo el cerebro genera sensaciones, percepción de imágenes, es decir, funciones elementales, y después de esto será posible entender  cómo del cerebro surgen imágenes complejas y funciones superiores (por ejemplo, memoria voluntaria, pensamiento lógico, etc.). El problema principal es que para tal investigación se requiere montajes exprimentales muy complejos, сapaces de detectar cambios en el cerebro relacionados con estas funciones superiores.
La segunda postura de investigación es que, para responder a la pregunta es necesario concentrarse en el papel de los factores sociales y biológicos. Por cierto, la historia de la psicología del desarrollo en el siglo XX puede ser presentada como la historia de la lucha entre las concepciones sociogenéticas y biogenéticas, dependiendo de qué grupos de factores eran reconocidos en estas concepciones principales.
La conclusión metodológica de Wundt, que las funciones inferiores y las superiores son fenómenos diferentes por naturaleza y por esto los métodos de investigación útiles para estudiar las primeras no sirven para las segundas, no fue escuchada. Al contrario, las concepciones biogenética y sociogenética desarrollaron métodos concretos de investigación y programas experimentales, basados precisamente en esta metodología. Y de nuevo vemos una situación en la que el método inicia con la metodología.
Sin embargo, como ya dijimos, al inicio del presente siglo de nuevo se planteó la pregunta de la aplicabilidad de los métodos de la psicología experimental, originalmente diseñados para estudiar los procesos de la sensación y la percepción (esto es, en téminos de Wundt, de las funciones elementales), para estudiar las FMS y los procesos cognitivos complejos. Y si, a pesar de todos los esfuerzos disponibles a la fecha, los resultados no impresionan (y a decir verdad se ven deprimentes), entonces esto significa que de nuevo en primer plano va la metodología. Repito, la situación es que, a primera vista, solo hay dos salidas a este callejón sin salida metodológico, о 1) estar de acuerdo con Wundt y admitir abiertamente que las FMS no pueden ser estudiadas con los métodos experimentales disponibles, о 2)  fingir que no sucede nada terrible y seguir buscando los orígenes de la consciencia humana en el cerebro, los genes, etcétera.
Sin embargo, seguir fingiendo que no pasa nada ya no es posible sin caer en conflicto сon los datos acumulados; así este modo de salir del callejón sin salida metodológica no tiene perspectiva. Sin perspectiva aunque sea porque no se puede ignorar la gran cantidad de investigaciones, sin duda demostradas, que el cerebro desarrollado (¡y las posibilidades de su desarrollo!) mismo (ontológica y filogenéticamente) es un producto, es el resultado del desarrollo histórico del hombre, y no al revés [12; 13]. A esto hay que agregar que cuando se habla de crisis en psicología, la que no ha sido superada en el curso de un siglo, rara vez se presta atención a que esta crisis es metodológica, en el sentido alemán del término, por supuesto. Y esto significa que los esfuerzos para resolver la crisis mediante la creación de métodos cada vez más sofisticados y complejos para la investigación experimental del cerebro (en el sentido angloestadunidense del término) no cambian nada en cuanto al fondo del problema. La consciencia no está en el cerebro, Коstia Saprykin se niega con obstinación a ir a la cárcel, y los representantes de las neurociencias en realidad no tienen métodos legítimos a la Коstia Saprykin.
Hay un viejo chiste: «Cuando falta el dinero hay dos situaciones: 1) no hay dinero, y 2) no hay dinero en absoluto». Si se aplica al tema de este artículo podemos decir que en la psicología moderna la consciencia está en el primer estado — «no hay métodos experimentales para investigar la consciencia». Pero esto no significa que no haya en absoluto métodos experimentales para investigar la consciencia. Para romper el circulo vicioso wundtiano, para encontrar una salida, se debe hacer un proceso simple: solo se debe recordar que el método comienza con la metodología. Y esto significa que mientras el problema no sea resuelto a nivel metodológico, no habrá truco ni artimaña que ayude y «de todos modos no habrá dinero». Y para resolver el problema en el nivel metodológico hay que reconocer sobre todo, que este problema es metodológico, y no técnico generado por la falta de equipo experimental sofisticado para resolver el problema. Es decir, primero es necesario reconocer este problema como metodológico — no en el sentido angloestadunidense, sino en el sentido alemán del término. Y solo después de esto se puede probar, tratar de formular una nueva vía metodológica del problema, una metodología que se convierta en alternativa real de la metodología de Wundt, dentro de (y sobre todo, desde) la cual la psicología moderna sea preservada hoy de manera segura.
Repito: es posible, por supuesto, que nada de esto se haga y seguir a la espera de algún tomógrafo nuevo superpoderoso y otro, en palabras de un famoso personaje de Bulgakov, «equipo». Pero, como ya dije, «si no hay dinero, entonces no hay». De todos modos, no veo ningún obstáculo para no ver este problema precisamente como uno metodológico. Después de todo, ¿por qué no?
Por supuesto, el problema de la comprensión metodológica de la situación y la creación de nueva metodología y nuevos principios fundamentales no pertenecen a la categoría de lo  simple y fácil. Pero hay algo que realmente puede ayudar. Puede ayudar a ver que no hay ningún callejón sin salida metodológica. En la historia de la psicología rusa (y mundial) hay un científico, de hecho, que realizó este difícil trabajo metodológico. Él no solo comprendía el problema del método en psicología a nivel metodológico, sino que también propuso una nueva mirada que fue una alternativa metodológica real a Wundt. El nombre de este científico es Liev Semiónovich Vygotskiy. Su ahora famosa y reconocida en todo el mundo teoría histórico-cultural del origen y desarrollo de las FMS fue el resultado de esta nueva metodología. No es casualidad que el enfoque de Vygotskiy al problema de la consciencia sea llamado «psicología no clásica».5

5 Anoto de paso: ninguna de las numerosas teorías y teóricos que surgieron después de Vygotskiy tuvieron el honor de ser denominados «no clásicos», aunque muchos de ellos se autoproclamaron y denominaron así.

          La nueva mirada a la consciencia y a la posibilidad de su estudio experimental, tuvo una consecuencia básica: en el marco de este nuevo enfoque fue desarrollado un nuevo método de investigación, que ahora se conoce como «método genético-experimental». Por eso, entender en qué consiste la esencia de este método solo adquiere sentido en que, por sí mismo constituye una alternativa metodológica, propuesta por Vygotskiy.


1.3. Vygotskiy versus Wundt: dos metodologías

Еn pocas palabras, la esencia de la alternativa metodológica en el enfoque del estudio de la consciencia propuesto por Vygotskiy, es que el fenómeno de la consciencia (el mundo subjetivo del hombre) se puede estudiar objetivamente si tenemos en cuenta las funciones mentales no como fenómenos ya establecidos, sino explorarlos en el proceso de su formación y desarrollo. Así, el proceso del desarrollo de las FMS viene a ser la piedra angular en la metodología de la investigación psicológica. Esta idea la expresó mejor P.Ya Galpierin cuando escribió: «Solo en la génesis se muestra la verdadera estructura de las funciones mentales; cuando finalmente se desarrollan, su estructura no puede distinguirse, de hecho, el fenómeno se remonta y cubre de un tipo completamente diferente de estructura y naturaleza» [8, p. 26].
Tengamos en cuenta que no hablamos de una estructura disponible ya existente en las FMS, sino de su estructura genética.
Hoy en día la idea que el estudio de las FMS solo es posible en el curso de la investigación genética, es decir, en el proceso de reconstrucción teórica y experimental del proceso de su aparición y formación, es casi un lugar común. Sin embargo permítanme recordarles que esta idea fue sugerida por Vygotskiy a finales de los años 1920, cuando estaba lejos de ser evidente у desde luego no era decisiva en la metodología de la psicología. Así es como, señalando la situación, Vygotskiy escribió al respecto:
           «La historia del desarrollo de las FMS es un campo completamente inexplorado en psicología. A pesar de la gran importancia que tiene el estudio de los procesos del desarrollo de las FMS para su correcta comprensión у aclarar así de manera decisiva todos los lados de la personalidad del niño, hasta ahora no ha sido delineado de manera clara ninguno de sus límites, no son conocidos ni metodológicamente, ni que presentan mayores problemas, ni los retos a que se enfrenta el investigador; no ha sido desarrollado su método apropiado de investigación, no se ha planificado ni desarrollado los rudimentos de la teoría o, por lo menos, de una hipótesis de trabajo, la cual podría ayudar al investigador a entender y explicarse en el proceso de trabajo los hechos y leyes observados.
Por otro lado, el concepto mismo del desarrollo de las FMS aplicado a la psicología infantil — a nuestro juicio uno de los conceptos centrales de la psicología genética — sigue siendo vago y poco claro. No está claramente delimitado de otras familias y conceptos relacionados, la descripción de su significado es a menudo vaga, el contenido, invertido en él, es insuficiente » [3, p. 6].

Por lo tanto, de acuerdo con Vygotskiy, el concepto básico y fundamental de la teoría debe ser el concepto (o paradigma) del desarrollo de las FMS, y el proceso del desarrollo en su totalidad, como consecuencia, debe actuar como objeto de estudio teórico y experimental. En otras palabras, estructura, fenomenología, funciones y leyes del funcionamiento del fenómeno de la consciencia no deben ser el foco de la investigacion, como era costumbre en la psicología clásica de aquel tiempo, sino su origen y desarrollo en la filo y ontegénesis. El reto de esta grandiosa reconstrucción de todas las bases de la investigación psicológica sobre estos terrenos completamente nuevos, determinó la aparición de un concepto psicológico, ahora conocido como teoría histórico-cultural del origen y desarrollo de las FMS.
En el curso de esta gran obra era preciso resolver dos problemas interrelacionados.
1. Era necesario describir teóricamente el proceso del origen y desarrollo de las FMS humanas en todos sus aspectos y dimensiones (fuente del desarrollo, progreso, dirección, características, mecanismos y leyes de su desarrollo), en otras palabras, fue necesario desarrollar una herramienta teórica efectiva que permitiera dar una imagen completa del desarrollo.
2. Era necesario desarrollar una metodología completamente nueva y actual para la psicología de aquel tiempo, estrategias y herramientas para el estudio experimental de los procesos del desarrollo, esto es, fundar un método experimental nuevo en psicología (el método genético-experimental).
A pesar de su enorme complejidad ambоs problemas fueron resueltos con brillantez. Y si tomamos en cuenta la teoría histórico-cultural de Vygotskiy desde este punto de vista (еs decir, como teoría del desarrollo de las FMS), entonces tenemos todas las bases para creer que se trata de una concepción integral. Se destaca en ella con claridad un objeto de estudio, una ley básica formulada, conceptos y principios básicos construidos y, por último, un método de estudio experimental elaborado de la teoría del tema correspondiente. Apenas en la ciencia psicológica de aquel tiempo (y en la psicología de hoy) se tiene otra teoría del desarrollo, en la cual todos estos aspectos habrían sido elaborados сon la misma plenitud y también de manera integral, como lo hizo la teoría histórico-cultural.
Pero volvamos a nuestro tema. En este artículo no voy a discutir las principales posturas de la teoría histórico-cultural de Vygotskiy — esto requiere una discusión detallada y por separado. Mi trabajo es mostrar en qué consistía la alternativa metodológica propuesta por Vygotskiy y que dio lugar a la aparición de la «psicología no clásica». Y para ello vamos a tener que volver al concepto de FMS, sin olvidar que el subtítulo de esta parte del artículo es Vygotskiy versus Wundt.
Vygotskiy, como Wundt, parte de la postura básica de que en el homo sapiens hay funciones mentales (psicológicas) superiores e inferiores. Pero a diferencia de Wundt, él sí procedió.Lo que para Wundt era el punto final metodológico, соn todas sus consecuencias teóricas de lo cual ya hablamos arriba, para Vygotskiy se convirtió en el punto de partida. El problema fue que se le comprendió precisamente como uno metodológico, y resolverlo era enfrentarlo precisamente como un problema metodológico.
Nada, ni las más sofisticadas modificaciones y transformaciones de los métodos empíricos prevalecientes en la psicología experimental, puede tener éxito sin un replanteamiento metodológico de la esencia misma del problema. La metodología empírica misma deberá ser superada y en su lugar deberá estar la metodología genética. Y solo esto dará la clave para resolver el problema. La casi metodología (la wundtiana) debe quedar en el pasado:
           «La parcialidad e inexactitud del punto de vista tradicional sobre los hechos del desarrollo de las FMS consiste, sobre todo y de manera importante, en la incapacidad de verlas como hechos del desarrollo histórico, en su visualización unilateral como procesos y formaciones naturales, en la confusión y falta de distinción entre lo natural y lo cultural, lo natural y lo histórico, lo biológico y lo social en el desarrollo psicológico del niño; en resumen — en la comprensión básica equivocada de la naturaleza del fenómeno estudiado» [3, p. 7].
«Como resultado del predominio de este enfoque al problema del desarrollo de las FMS del niño, el análisis de la forma acabada del comportamiento reemplazó, como regla general, a la identificación de la génesis de esta forma. A menudo la génesis fue sustituida por el análisis de cierta forma compleja de comportamiento en diferentes etapas de su desarrollo, por lo que se creó la idea que no se desarrolla la forma en su totalidad, sino sus elementos por separado, en la suma que resulta de cada etapa de una u otra fase del desarrollo de esta forma de comportamiento.
En pocas palabras, el mismo proceso de desarrollo de las formas complejas y superiores del comportamiento se quedó en una situación poco clara y metodológicamente no consciente. Estas génesis por lo general fueron sustituidas por una pura ocurrencia externa, mecánica, cronológica, fecha de aparición de este o aquel proceso mental superior a una u otra edad » [3, p. 8].

La metodología genética, es decir la metodología basada en el principio del desarrollo, actuó como base significativa sobre la cual fue creada la teoría histórico-cultural. La interpretación metodológica de la idea del desarrollo y de la transformación del mismo proceso del desarrollo en el tema de la teoría, llevó a que se colapsaran los postulados en los que se construyó la psicología wundtiana y pre wundtiana.
El primer colapso (en cierto modo, puesto en duda) es el del postulado de los dos factores. La necesidad de distinguir entre «lo natural y lo cultural, lo natural y lo histórico, lo biológico y lo social en el desarrollo mental del niño», concebida como tarea metodológica, «atada» al principio del desarrollo, permitió dar un paso de fundamental importancia. Consistió en que las funciones inferiores y las FMS comenzaron a ser vistas a partir de su contenido y estructura genéticos. Ya no era, por lo tanto, sobre dos tipos de funciones y dos líneas del desarrollo — biológica y cultural. Y la línea cultural del desarrollo no comienza donde se origina la línea biológica. A diferencia de las funciones elementales, el origen de la aparición y desarrollo de las FMS es el medio ambiente.
           «…el medio ambiente no solo es un factor más o menos favorable para el desarrollo de los mecanismos básicos del comportamiento, … se crea y añade todas las formas superiores del comportamiento, todo lo que en el desarrollo de la personalidad se construye en las funciones elementales» [1, p. 376].
«El medio ambiente participa en el desarrollo del niño, en el sentido que en el desarrollo de la personalidad y sus características humanas específicas actúa como una fuente del desarrollo; еs decir, el medio no está jugando el papel de la situación, sino de fuente del desarrollo» [7, p. 85].

Sin embargo, ¿qué se entiende por este concepto general de «medio ambiente»? En primer lugar estamos hablando de medio ambiente social (o más bien, sociocultural):
           «….el medio ambiente social es la fuente de todos los rasgos específicos de la personalidad humana adquiridos gradualmente por el niño, o la fuente del desarrollo social del niño» [4, p. 265].

Espera, espera, me dirán los meticulosos lectores, ¿y los factores? ¿Cuáles son los factores? ¿Cómo, sin factores? En caso de prescindir de ellos voy a responder después de Liev Semiónovich. Lo único que se necesitaría para comenzar, es hacer una diferencia entre lo que define el proceso del desarrollo y lo que afecta el proceso del desarrollo. Y estas, como se dice en una ciudad sureña, son «dos grandes diferencias».
           «Por desgracia, en nuestra práctica de la historia del desarrollo del niño por lo general  se le describe desde la falsa dualidad del medio ambiente y la herencia… El desarrollo no es una simple función totalmente definida x unidades de la herencia más unidades del medio ambiente. Éste es un complejo histórico, que muestra en cada etapa lo que ya concluyó en el pasado. En otras palabras, el dualismo artificial del medio ambiente y la herencia  nos lleva por el mal camino, que nos oculta el hecho que el desarrollo es un proceso continuo  auto provocado y no una marioneta controlada por dos hilos inquietos» [5, p. 309].

En otras palabaras, diferentes factores y hasta una combinación de factores puede influir en el proceso del desarrollo, pueden ralentizar o acelerar el desarrollo, incluso pueden bloquearlo, pero ninguna combinación de factores, incluso en su totalidad, no determina ni el carácter, ni la dirección y ni cualquier característica del desarrollo.
Las fuentes, las fuerzas motrices, el carácter y la dirección del desarrollo se deben buscar  no en los factores internos y externos agregados; los cambios cualitativos en la estructura de la consciencia están determinados por procesos y mecanismos muy diferentes. El entorno social no es el factor, sino la fuente del desarrollo. Así, la diferencia básica entre las funciones mentales inferiores y superiores está en que tienen origen y, por lo tanto, naturaleza diferente. Y esto significa que las segundas no crecen a partir de las primeras. Y esto, a su vez, establece la siguiente pregunta de importancia fundamental — ¿cómo se conectan a su vez las funciones inferiores y superiores entre sí? Y la respuesta a esta pregunta nos lleva al colapsado segundo postulado de la psicología clásica, еsto es, el postulado que las funciones superiores son resultado del desarrollo de las inferiores. En general, la respuesta a esta pregunta es la siguiente:
           «Las funciones mentales superiores no están construidas como segundo piso de los procesos elementales, sino que son por sí mismas nuevos sistemas psicológicos que incluyen una compleja red de funciones elementales que, al ser incluidas en el nuevo sistema, сomienzan a actuar de acuerdo con nuevas leyes» [6, p. 58].

Algún tiempo después (a principios de los 1930s) esta disposición general fue refinada y desarrollada:
           «…en el proceso del desarrollo… no solo cambian las funciones, como antes lo estudiamos  (ese fue nuestro error), no solo su estructura, no tanto el sistema de su movimiento; cambian y se modifican las relaciones, las conexiones de las funciones entre sí, aparecen nuevos grupos que eran desconocidos en el paso anterior» [2, p. 110].

Así, el progreso y la dirección general del desarrollo se determinan por que: 1) bajo la influencia de las FMS, surgidas de las relaciones sociales, hay una reestructuración cualitativa de todo el sistema de las funciones mentales del hombre y, 2) surge una estructura cualitativamente nueva del  sistema de funciones («sistema psicológico» en términos de Vygotskiy), que trabaja con nuevas leyes.
           Como vemos, la selección de los dos tipos de funciones mentales en la teoría histórico-cultural no solo fue tanto el resultado de la fijación del hecho empírico de la presencia de estas funciones en la estructura de la consciencia, соmo un paso metodológico en la construcción de la teoríadel desarrollo de las FMS. Esta distinción permitió definir e investigar teóricamente los dos más importantes aspectos del proceso del desarrollo: 1) su origen y 2) su naturaleza. La fuente del desarrollo es el medio ambiente social y cultural, y el carácter del desarrollo se refleja en la transformación cualitativa de la estructura de la consciencia y en la formación de nuevos sistemas psicológicos que no están disponibles en las etapas anteriores.
El desarrollo mental del hombre, el desarrollo de la consciencia, ya no se ve más   «vestido con la ropa de la terminología psicológica» del proceso de la maduración biológica  («natural»); al contrario, el desarrollo se ve como proceso cultural, el desarrollo de las funciones mentales superiores comienza a ser visto como un desarrollo cultural, que se produce con sus propias leyes (no biológicas). La naturaleza y el misterio de la consciencia humana no está en la biología ni en el cerebro; la naturaleza y el misterio del origen de la consciencia humana está en el espacio de la historia y la cultural humanas.
Аlекsаndr Románovich Luria (quien por cierto no puede ser acusado de subestimar el papel del cerebro en su relación con el desarrollo de la consciencia) escribió que, «…para explicar las formas complejas de la vida humana consciente, es necesario ir más allá del cuerpo, buscar las fuentes... de la actividad consciente y del comportamiento “categórico” no en las profundidades del cerebro ni en las del espíritu, sino en las condiciones externas de la vida... en las formas histórico-sociales de la existencia humana…» [9, p. 23].
Para estudiar el origen y desarrollo histórico-cultural de las FMS, fue necesaria no solo una teoría nueva. Necesitábamos un nuevo método experimental соrrespondiente a ese tema (espero que el lector no haya olvidado que el método comienza con la metodología).
           «Se puede expresar como idea genérica que cualquier enfoque por completo nuevo de los problemas científicos conducirá inevitablemente a nuevos métodos y técnicas de investigación. Оbjeto y método de investigación están estrechamente relacionados entre sí. Por eso la investigación se convierte en un aspecto y tendencia por completo diferentes  cuando se trata de hallar el nuevo método, adecuado al nuevo problema. … Los diseños del problema y del método no van paralelos, pero en todo caso avanzan juntos. La busca del método se convierte en uno de los objetivos más importantes de la investigación. El método en tales casos es a la vez un requisito previo y producto, herramienta y resultado de la investigación» [3, p. 41].

Este nuevo método que, por cierto, sacó a la psicología del estancamiento wundtiano e hizo posible lo imposible, se convirtió en herramienta del estudio experimental de las FMS, esto es, una herramienta capaz de revelar su contenido y composición genética, pasó a la historia de la psicología con el nombre de «método genético-experimental del estudio del origen y desarrollo de las FMS». La esencia de las alternativas metodológicas propuestas por Vygotskiy, fue que desarrolló no solo una nueva teoría psicológica «no clásica» de las FMS, sino que también proporcionó un nuevo método «no clásico» de investigación experimental. Por lo tanto fue superada la casi metodología, es decir, aquella situación cuando el método de investigación no se corresponde con la naturaleza del proceso que se estudia con ayuda de este método.

1.4. Volver al tema: « ¿Si usted es tan inteligente, por qué es tan pobre? »

Volvamos al tema y demos la palabra al escéptico: «A ver ustedes, vygotskianos, supongamos que tienen un nuevo método experimental para estudiar las FMS. Sea. Pero, permítanme preguntarles, ¿si son tan inteligentes, por qué son tan pobres? ¿Dónde están los resultados del uso de su cacareado «método genético-experimental»? Después de todo, ¡han pasado casi ochenta años desde su creación! Incluso estamos dispuestos a aceptar que nuestros métodos experimentales son peores que los de ustedes, pero muéstrennos que su método es mejor, presenten los resultados de las investigaciones experimentales. Después de todo, la eficacia de cualquier método experimental se determina por este criterio. Y todo el debate sobre la metodología en este caso es un debate a favor de los pobres».
Yo, autor de estas líneas, sin mucho placer me uno a estas escépticas voces. E incluso agregaría: para muchos de los autodenominados vygotskianos, el método genético-experimental es una terra incognita. Entonces parece que ahí está el método, pero no para los vygotskianos. Voy a explicar qué quiero decir. En cualquier disciplina científica donde se usa métodos experimentales de investigación, hay una tradición de aprendizaje de cada nueva generación de investigadores de estos métodos experimentales. Literalmente se les enseña cómo construir y llevar a cabo la investigación experimental de modo que se cumplan sus requisitos. Y estos requisitos de organización y realización de la investigación experimental existen a veces, literalmente, como una lista de requisitos, еs decir, en detalle, en forma de texto que describe qué, cómo y en que orden hacer lo necesario, y qué y cómo no hacerlo, ya que en este caso los resultados no pueden ser considerados como válidos. En ciencias naturales hay tal enseñanza de principios y reglas del trabajo experimental en forma de talleres de experimentación especiales, cuya aplicación obligatoria y escrupulosa es llevada a cabo por cada estudiante o aspirante a doctor hasta que recibe el derecho a investigar por su cuenta. Por ejemplo, un conocido taller de bioquímica de la Universidad Estatal de Moscú ‘M. V. Lomonósov’ cuenta con más de 150 prácticas. Mientras no pases el taller, no puedes soñar con un trabajo experimental independiente. Es lo mismo en psicología experimental: nadie te permitirá llevar a cabo una investigación independiente si no conoces los requisitos para organizar y realizar el procedimiento experimental. Qué decir de lo que cualquier experimentador debe saber de esto, que tales requisitos y principios no se toman del techo, hay que presentarles la teoría, siempre detrás de cualquier experimento concreto.
Por lo tanto, como se dice, «сon profundo pesar» le informo que en la moderna psicología histórico-cultural hasta hoy no existe ningún taller para organizar y realizar algún estudio experimental. Además, no existe un sistema claramente definido de principios y requisitos para la investigación experimental. No hablo de que hasta hoy no exista un solo libro de texto sobre lа teoría histórico-cultural de Vygotskiy, en el cual esta teoría estaría indicada en forma sistemática. Parece increíble, sоbre todo si tenemos en cuenta la enorme cantidad de investigación en la línea de la teoría histórico-cultural que se realiza en todo el mundo, y el gran número de publicaciones en este tema. Resulta que cada investigador que cree estar trabajando en la línea de la teoría de Vygotskiy, construye su estudio experimental: 1) sobre la base de su propiа comprensión de la teoría, a veces limitada y bastante arbitraria y, 2) sobre la base de sus propias ideas sobre cómo y en qué principios debe construirse este experimento. Es decir, el proceso se lleva a cabo con frecuencia bajo el principio «como Dios me dé a entender». En otras palabras, existe el «método genético-experimental», pero los mismos vygotskianos no saben como se usa, y por ello se usa como sea, sin algún tipo de reflexión al respecto. Es ridículo, pero en los últimos años he visto una tendencia increíble: aparecen artículos en cuya primera parte (el marco teórico) se da un par de referencias «rituales» sobre Vygotskiy (en el mejor de los casos) o (en el peor) sobre algunos vygotskianos modernos (Yu. Enguestriom, М. Cole, J. Wertsch y otros), y después sigue la descripción de un experimento concreto, que no tiene que ver ni con la teoría de Vygotskiy, ni con el método genético-experimental.6

6 No daré ejemplos porque esto no es la culpa, sino la desgracia de los experimentadores; lo hacen cuando todavía no hay ningún criterio claro.

He aquí la respuesta a la pregunta de por qué los vygotskianos son tan «pobres» o, en todo caso, por qué no son más ricos que otros. Y quién no diría que nuestros colegas vygotskianos occidentales son un grupo marginal, periférico, muy pequeño en  el contexto de la comunidad psicológica del  mundo moderno. Permanecen marginales, a pesar de que tienen tal riqueza: la teoría histórico-cultural y el método genético-experimental. Ellos simplemente no saben qué hacer con esto y hacen lo que pueden: llevan la teoría a pedazos  y luego «pinchan los frutos que llevan el sello del rey», luego «martillan clavos con el microscopio» y luego «disparan a los gorriones con un cañón».7 Pero esto es otro tema.

7 Se llega hasta el ridículo. Un muy conocido y respetado investigador de esta comunidad aseguró con seriedad al autor de estas líneas, que la teoría histórico-cultural no existe y que yo la había inventado. Digo esto no por malicia o resentimiento, sino para constatar que yo no estaba feliz.

Y sorprende que hasta hoy ninguno de los principales representantes de la llamada  «escuela de Vygotskiy» — sea en nuestro país o en el extranjero — haya planteado la necesidad de crear un libro académico sobre la teoría histórico-cultural,8 ya no digamos que finalmente hayan sido formulados los requisitos para organizar un sistema de estudios específico basado en el principio del método genético-experimental. Parece que tal situación se aplica a todos. Pero, que me disculpe el lector, tal situación no se aplica a mí, autor de estas líneas. Y no escribiría este artículo si en él no intentara introducir un sistema de requisitos básicos para organizar y realizar un estudio experimental con base en los principios del método genético-experimental, como parte integral de la teoría histórico-cultural del origen y desarrollo de las FMS.
De esto hablaremos en la segunda parte del artículo.

8 Sin embargo, no es del todo exacto. Las pausadas conversaciones sobre este tema se dieron por mucho tiempo, pero no se llegó a nada. Y aquí, en la Universidad estatal psicopedagógica de Moscú inició el trabajo colectivo para crear el primer libro en el mundo sobre la teoría histórico-cultural. Por fin se rompió el hielo.

Referencias
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2. Vygotski L.S. Sobranie sochiniénii [Obras escogidas en 6 tomos]. Tomo 1, Moscú: Piedagóguika, 1982. 486 p.
3. Vygotski L.S. Sobranie sochiniénii [Obras escogidas en 6 tomos]. Tomo 3, Moscú: Piedagóguika, 1983. 365 p.
4. Vygotski L.S. Sobranie sochiniénii [Obras escogidas en 6 tomos]. Tomo. 4, Moscú.: Piedagóguika, 1984. 432 p.
5. Vygotski L.S. Sobranie sochiniénii [Obras escogidas en 6 tomos]. Tomo 5, Moscú: Piedagóguika, 1984. 367 p.
6. Vygotski L.S. Sobranie sochiniénii [Obras escogidas en 6 tomos]. Tomo 6, Moscú: Piedagóguika, 1984. 396 p.
7. Vygotski L.S. Liéktsii po piedologui [Lecciones de paidología]. Izhevsk: 2001. 303 p.
8. Galpierin P.Ya. K uchéniyu ob interiorizátsii [El estudio de la interiorización]. Voprosy psijológuii [Problemas de psicología], 1966, no. 6, pp. 18—30.
9. Luria A.R. Yazyk i soznanie [Lenguaje y consciencia]. Moscú: Publ. MGU, 1979. 319 p.
10. Chalmers D. The Conscious Mind: In Search of a Fundamental Theory. Oxford University Press. 1996. 375 p.
11. Han S. Culture and Neural Frames of Cognition and Communication (On Thinking). Springer, 2011. 314 p.
12. Palmer J. A. and Palmer L.K. Evolutionary Psychology: The Ultimate Origins of Human Behavior. Boston: Allyn and Bacon, 2002. 721 p.
13. Tomasello M. The Cultural Origins of Human Cognition. Cambridge, MA: Harvard University Press, 2000. 248 p.
14. Valsiner A. and Toomela A. (Eds.). Methodological Thinking in Psychology: 60 Years Gone Astray? IAP Publishers, 2010. 345 p.
15. Wigner E.P. Two Kinds of Reality. The Monist. 1964, vol. 48, pp. 240_252.


lunes, 25 de abril de 2016

Jolmogórova


Papel de las ideas de L.S. Vygotskiy para el desarrollo del paradigma de la cognición social en la psicología moderna: revisión de la investigación extranjera y discusión de las perspectivas
А.B. Jolmogórova
Universidad Estatal de Psicología y Educación de Moscú
Psicología histórico-cultural 2015. Vol. 11. № 3. pp 25—43.

Traducción: Efraín Aguilar

Para los humanos la comprensión de los estados mentales
es lo mismo que la ecolocalización para los murciélagos.
Dan Sperber
(Conferencia sobre darwinismo y ciencias humanas, junio de 1993)

Nueva crisis metodológica en psicología y psiquiatría: ¿cuál es la salida?

Los problemas y dificultades en la investigación de la cognición social están determinados en gran medida por la crisis metodológica general en psicología y psiquiatría. La ciencia del siglo XXI, armada con nuevos medios técnicos para investigar el cerebro, no podía soportar la tentación de la esperanza en descubrir los secretos de la psique en su biológico sustrato. El reduccionismo biológico en realidad envolvió a la psicología y la psiquiatría modernas, convirtiéndose en base metodológica de las neurociencias en rápido desarrollo, listas para absorber grandes inversiones y, junto con ellas, todas las investigaciones de orientación diferente.

El estudio de la información actual sobre el proyecto a gran escala del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) de los EUA, dirigido a buscar razones para la nueva clasificación de los trastornos mentales y darse a conocer bajo la abreviatura RDoC (Research Domain Criteria —Criterios de dominios de investigación) indica que el objetivo central del proyecto financiado generosamente, es hallar correlatos biológicos en una variedad de redes neuronales para los procesos mentales más complejos, como la reflexión, la mentalización, la metacognición (http://www.nimh.nih.gov/research_priorities/rdoc/development_and_definitions_of_
the_rdoc_do_mains_and_constructs.shtml).

En el proyecto RDoC se presume que las propiedades integrales de la mente definen el estado de las redes neuronales. Sin embargo, hay una gran cantidad de datos a favor de otras bases de la psique humana, que se establecen bajo el paradigma histórico-cultural. De acuerdo con la teoría histórico-cultural del origen de la psique, de L.S. Vygotskiy, las funciones mentales naturales son  comunes a los animales y al hombre, pero las superiores solo son inherentes a los humanos y se forman en la ontogénesis durante el desarrollo de la experiencia cultural del niño. En la base de las funciones mentales superiores, incluidas el pensamiento, la memoria, la atención, los procesos emocionales y volitivos, está el sistema de los medios de su regulación, los que no han sido dados al hombre por la naturaleza, sino que son parte de la cultura y son objeto de dominio durante la ontogenia. Este proceso de dominación puede ser interrumpido por razones de carácter biológico y como resultado de factores ambientales adversos, pero es fundamentalmente diferente del proceso del desarrollo de la psique del mundo animal, al cual por analogía recurrieron todo el tiempo los defensores modernos de la introducción activa del modelo biomédico en la investigación científica.

Para ser justos, se debe decir que la crítica de tal orientación de la ciencia moderna también tiene carácter a gran escala. Una de las últimas discusiones se desplegó en las páginas de la revista de la Asociación Mundial de Psiquiatría en 2014, respecto a la publicación de un artículo del experto del NIMH Bruce Cuthbert, al revelar la orientación y las bases del proyecto RDoC. En particular se observa que: «Los estudios comparativos han debilitado indirectamente el punto de vista de la exclusividad de la especie humana, que consistía en el aislamiento de la mente y el cerebro, y demostraron asimismo datos sobre la conservación de los genes, neurotransmisores y funciones del comportamiento durante la evolución, que están no solo en roedores y primates, sino en animales de laboratorio como la Drosophila y el pez cebra» [49, p. 31].

El parecido con el pez cebra y con las moscas de la fruta no se asocia con algo negativo u ofensivo para el ser humano pero, ¿es útil este enfoque para comprender los detalles de la psicología y la psicopatología humanas? Las dudas sobre el tema fueron expresadas por muchos expertos conocidos, participantes de la discusión y cuyos comentarios se resumen a continuación [28].

Así, el experto estadunidense Jerome Wakefield hace hincapié en el problema real de la consciencia humana en el proyecto analizado: «Se le da poca atención al papel central del significado y de la experiencia subjetiva de la consciencia. Incluso si la investigación muestra que la singularidad humana es un error, el sistema de los significados sigue siendo un concepto complejo y único. Sin embargo, en los RDoC se minimiza la importancia del significado de la experiencia subjetiva y de la representación mental. Por su puesto en los RDoC no está presente el dominio cognitivo, sin embargo, como el mayor énfasis está en los circuitos neuronales, esto más bien es una pantalla» [81]. El autor señala también la imposibilidad de establecer una relación directa entre el trabajo de los circuitos neuronales y el sistema de significados, cuyo papel en la salud mental ha recibido evidencia sustancial.

Otro conocido psiquiatra estadunidense, Мichael Phillips expresa sus dudas en el título de su artículo de que la psiquiatría estadunidense mantenga su liderazgo en el futuro, con esa estrategia de investigación dictada por el proyecto RDoC: «A pesar de que la iniciativa  RDoC es intelectualmente atractiva para los neurólogos, ésta no coincide con la trayectoria global actual de la psiquiatría … la iniciativa RDoC es un intento de desarrollar un sistema diagnóstico con la mínima participación de los especialistas, no es neurociencia. Se espera que la realidad económica, los factores sociales y las preferencias culturales aguarden  mientras los neurocientíficos no encuentren la verdad, y luego que todos los demás se adapten a esta verdad» [67].

Аllen Frances, director del proyecto para llevar a cabo el DSM IV y uno de los especialistas más destacados en el área de la clasificación de los trastornos mentales, está de acuerdo con la continuación de las investigaciones neurobiológicas y la necesidad de proyectos como los RDoC, pero indica la indebida exageración de su importancia como fuente de cambios revolucionarios en el enfoque de la patología mental. Subraya que no es la primera década costosa de investigación a profundidad de las bases biológicas de la patología mental, que hasta hoy ha dado muy poco para entender la naturaleza y menos aún para la práctica del tratamiento de diversos trastornos: «El NIMH tuvo una posición líder para entusiasmar a todo el mundo relacionado con las neurociencias, al llamar a los años 1990s la década del cerebro, y ejerció un esfuerzo considerable para introducir programas previamente equilibrados con la investigación biológica, las ciencias básicas, las terapias  y el sistema de salud en general. En esencia, el NIMH se convirtió en el instituto del cerebro. Como resultado de sus esfuerzos se llevó a cabo una excelente investigación, sin embargo de esto no resultó ninguna ayuda práctica para los pacientes…» [59].

Después de una descripción general de la crisis en las ciencias de la salud mental, regresemos al tema principal del artículo. Éste se enfoca en el paradigma de la cognición  social, el cual se rompió en la ciencia psicológica moderna en la cresta del paradigma cognitivo y coincidió con el florecimiento exitoso de las técnicas de neuroimagen. Como era de esperar, el nuevo paradigma dio lugar a una avalancha de investigaciones destinadas  a encontrar el llamado cerebro social [45; 46]. A la exposición y crítica del modelo del cerebro social se ha dedicado un artículo en dos partes, publicado en la revista  «Psicología histórico-cultural» [21; 22], por lo que no es necesario insistir en este modelo aquí.

Sin embargo, en el artículo mencionado las dos autoras solo indican brevemente una  hipótesis alternativa del cerebro social: se sugiere la idea del valor heurístico de la  concepción histórico-cultural del desarrollo de la mente de L.S. Vygotskiy para el desarrollo ulterior del problema de la cognición social.1 Мiеntras tanto, crece la cantidad de trabajos de investigadores occidentales de la cognición social que citan activamente a L.S. Vygotskiy y hacen hincapié en el papel fundamental de sus ideas para superar la crisis del paradigma de la cognición social, centrada en la metodología de las ciencias biológicas. Estos trabajos han aparecido en las últimas décadas en el contexto del estancamiento metodológico y del empirismo total de la mayoría de los estudios actuales de la cognición social. Así, a más de ochenta años de sus trabajos dedicados al sentido de la crisis en psicología de la primera mitad del siglo pasado [6], L.S. Vygotskiy de nuevo está en la vanguardia de las discusiones científicas y sus ideas dan la esperanza para salir de otra crisis de nuestra ciencia, relacionada con nuevos intentos de reducir lo mental a lo biológico y neutralizar las diferencias cualitativas entre animales y seres humanos.

1 Esta idea fue desarrollada por nosotras en una serie de artículos dedicados a las alteraciones de la cognición social en patología mental, con especial énfasis en el papel de la motivación social y la reflexión (Jolmogórova, 2014 b; Jolmogórova, Мinákova, 2014; Rychkova, Jolmogórova, 2013).

А.R. Luria estaba seguro que las ideas de L.S. Vygotskiy eran muy adelantadas para la psicología de su tiempo. Al analizar las fuentes de la crisis en la psicología de inicios del siglo ХХ, Vygotskiy vio la brecha entre la psicología descriptiva y la explicativa, que refleja la brecha metodológica en las posibilidades para estudiar los procesos mentales complejos y elementales: «La brecha entre las explicaciones fisiológicas de los actos elementales y las descripciones materialistas de los procesos mentales complejos continuará hasta que seamos capaces de entender de qué modo los procesos naturales como, por ejemplo, la maduración física y los mecanismos sensoriales, interactúan con los procesos que determinan la cultura; es esta interacción la que crea la actividad mental de un adulto. Tenemos que ir más allá del cuerpo, para detectar fuentes de las formas específicamente humanas de actividad mental» [19].

 Vygotskiy prestó mucha atención al problema de las bases cerebrales de las funciones mentales superiores. En los últimos años de su corta vida estudio medicina, a él pertenecen las ideas clave a partir de las cuales Luria sentó las bases de la neuropsicología. Con esto Vygotskiy, y después de él Luria, señalaron que las bases para los procesos mentales superiores de los sistemas funcionales del cerebro se forman en vivo, y un papel muy importante para su formación ha sido jugado por el lenguaje y otras herramientas de la civilización [8; 19].

Estos sistemas no están localizados en ciertas regiones del cerebro y están provistos de un sistema complejo de relaciones entre las diferentes unidades. Es característico que en el proceso del desarrollo de hipótesis del cerebro social se abren más y más nuevas secciones y relaciones incluidas en procesos tan complejos como la cognición social, que refuta la hipótesis del cerebro social como poseedor de una clara localización neuroanatómica [21; 22].

Vygotskiy planteó el problema de la especificidad de la mente humana, al tener en cuenta sobre todo, los orígenes culturales y la estructura especial de la herramienta [8]. Repitamos una de las declaraciones con mayor frecuencia citada, que caracteriza la idea general de  Vygotskiy: «Para entender los procesos mentales internos, es preciso ir más allá del organismo y buscar la explicación en las relaciones sociales de este organismo con el medio ambiente … aquellos que esperan hallar la fuente de los procesos mentales superiores dentro del individuo, cometen el mismo error del mono, al tratar de hallar su reflejo en el espejo detrás del mismo. No dentro del cerebro o del espíritu, sino en los signos, en el lenguaje, en las herramientas, en las relaciones sociales se halla la respuesta al misterio de los psicólogos intrigantes» [18].

La necesidad de avanzar en el estudio de la cognición social, del paradigma intrapsicológico (que se basa en una idea de la cognición social como resultado de la maduración de cierto sustrato cerebral programada genéticamente) al  interpsicológico nos  fijamos en la monografía básica publicada en 2008, cuyos editores son destacados expertos en los problemas de la cognición social [72; 73]. Sin embargo, las referencias a la obra de Vygotskiy sugeridas en ese contexto no se sostienen. Pero la solicitud de una nueva metodología уa está claramente formulada. Y esta vez ya no es una pequeña cantidad de investigadores occidentales de la cognición social quienes, en busca orientación metodológica descubrieron a Vygotskiy. Los investigadores rusos hicieron el análisis fundamental de las investigaciones extranjeras de la cognición social [24], pero el propósito de esta revisión es el trabajo de aquellos autores extranjeros que trabajan conscientemente en la tradición histórico-cultural.

En el periodo 2008—2009 hay dos trabajos básicos dirigidos al problema de la cognición social, un libro del psicólogo estadunidense y director del Instituto de antropología evolutiva Маx Planck, Мichael Тоmasello, «Orígenes de la comunicación humana» (traducido al ruso en 2011) y el tratado metodológico del psicólogo británico Charles Ferneyhough de la Universidad de Durkham, «Sobre la teoría de lo mental desde el punto de vista de Vygotskiy: la mediación, el diálogo y la formación de la comprensión social» [54]. Primero hay que decir que ambos autores son reacios al término cognición social, lo cual es natural a los seguidores de la teoría histórico-cultural del desarrollo mental. La singularidad de este término es que el criterio para la asignación de una clase especial de procesos mentales de la comprensión social o la cognición social es la naturaleza social de los objetos a los que se dirige este conocimiento; en otras palabras, estamos hablando de la percepción de otras personas y de diferentes situaciones sociales de las personas. Мiеntras tanto, de acuerdo con Vygotskiy, todo el conocimiento humano, toda su cognición tiene naturaleza social, por lo que es difícil no estar de acuerdo con los autores que es mejor usar términos que describan con mayor precisión el paradigma estudiado del proceso de la cognición social. Тоmasello escribe sobre el origen de los mecanismos de los procesos específicamente humanos de la comunicación en el curso de la evolución, usando los términos cognición social o procesos sociocognitivos, y Ferneyhough usa el término  comprensión social, que considera más preciso para describir los procesos implicados en la interpretación (lectura) de los estados mentales.

A la luz de los objetivos de este artículo es muy importante considerar las declaraciones de  ambos autores, que las ideas de Vygotskiy les permitió de modo radical una nueva mirada a los aspectos específicos de la comunicación humana y a la comprensión de unas personas con otras, es decir a posiciones fundamentalmente diferentes de abordar la discusión de los problemas psicológicos actuales, cristalizados en términos como mentalización, teoría de la  mente (theory of mind, ToM), transcripción de los estados mentales (lectura de la mente).

Así, la postura de la teoría histórico-cultural del desarrollo ayuda a la ciencia moderna a encontrar una salida a la crisis descrita arriba. En este artículo buscaremos responder a varias preguntas relacionadas con el estudio de la cognición mental desde la perspectiva de las ideas de Vygotskiy, que definen su estructura. Vayamos a la primera de ellas.

¿Cómo surgió la nueva ola de interés por las ideas de Vygotskiy para estudiar los procesos de la cognición social en la psicología extranjera?

A pesar de más de un cuarto de siglo de continuos esfuerzos de muchos investigadores para hallar el sustrato neuroanatómico que subyace a cierta capacidad social-cognitiva universal para entender los estados mentales de otras personas [60; 80], no hay ninguna evidencia de este sustrato y no se le detecta [21; 22]. Además, los estudios recientes de la cognición social solo permiten hablar de la débil influencia de los factores genéticos, mientras que la influencia del entorno social es confirmada en muchos estudios. Veamos algunos detalles.

Se ha intentado comparar a los hermanos de niños autistas (patología mental que ayudó en gran parte al interés en el tema de la cognición social en los años 1980 [40]) con hermanos de niños que tienen desarrollo normal, igualándose ambos grupos de hermanos por sexo, edad y desarrollo verbal. En uno de tales estudios, donde participaron los dos grupos (27 hermanos de niños autistas y 27 de niños sanos), se vio la capacidad de reconocer el estado mental mediante dibujos de ojos сon cierta expresión (método «Lectura de la mente en los ojos») [41] en los hermanos del primer grupo, lo cual indicaría la contribución de los factores genéticos a la alteración de la cognición social [51]. Sin embargo, resultados opuestos se obtuvieron en otro estudio con el mismo método y los mismos grupos, 24 hermanos de niños enfermos y 24 sanos, pero esta vez no se halló ninguna diferencia entre ellos [70].

También se llevó a cabo estudios con gemelos mono y dicigotos, con metodología dirigida a identificar diferencias en la capacidad de mentalización de gemelos con herencia única  (monocigotos) y diferente (dicigotos). En el primer estudio se tomo una muestra de 119 pares de gemelos de 42 meses de edad y los datos mostraron aumento de las tasas de  correlación entre los pares monocigotos, lo que testificó a favor del papel de los factores genéticos [61]. Sin embargo, en un estudio con metodología más precisa llevado a cabo en una muestra de 1000 gemelos de 60 meses de edad, los valores de las correlaciones entre gemelos mono y dicigotos fueron absolutamente idénticos, lo que refuta por completo la hipótesis genética [62]. Estos datos pueden ser interpretados como el creciente papel de los factores del medio ambiente en el desarrollo, pero también es posible que el aumento de la muestra corrigiera posibles errores del análisis de la primera, que fue casi diez veces menor.

Así, aunque todavía escasos, en los estudios llevados a cabo la contribución de los factores genéticos al desarrollo de la cognición social no fue demostrada. Son más coherentes y extensos los datos sobre el papel de los factores del medio ambiente y del entorno social en el nivel del desarrollo de la cognición social en los niños, los que mencionaremos con brevedad a continuación.

Ferneyhough menciona otra razón mayor de interés por las ideas de Vygotskiy que tiene  carácter puramente metodológico. El problema principal en el debate filosófico y metodológico alrededor de los procesos de la cognición social es uno de origen cartesiano: cómo un sujeto cognoscente puede adquirir la capacidad de comprender al otro sujeto que conoce, mientras que el estado mental no es posible observarlo de manera objetiva, y ningún conocimiento, según Descartes, es posible solo con base en los sistemas de percepción existentes en el humano. Pero Vygotskiy supera la paradoja del concepto cartesiano, al tener en cuenta lo mental como una forma especial de actividad, que puede existir fuera del cuerpo y de sus sistemas perceptivos e interactuar al mismo tiempo сon los otros sistemas mentales activos. Ferneyhough no menciona que por esta representación Vygotskiy fue acusado de idealista en los años 1930, una desviación del punto de vista materialista y sometido a una crítica devastadora en el país de la victoria del marxismo. La teoría de la actividad de А.N. Leóntiev permitió sacar de la prohibición el paradigma histórico-cultural de Vygotskiy después de la corrección apropiada — se argumentó la tesis de la actividad conjunta del niño con un adulto [17]. Además de la cooperación en un plano ideal hay una actividad conjunta que, en el modelo de Ferneyhough se llama relación triádica entre adulto, niño y objeto de la realidad, en la que hay atención dirigida de modo conjunto (atención compartida) y actividad compartida.

Como resultado de la salida de un callejón sin salida metodológica surge el concepto de la interacción básica de la mente humana y del pensamiento humano, originalmente existente en formas exteriorizadas de interaccion entre las personas, y más tarde, como resultado de la interiorización, adquiere carácter de proceso interno, conservando, sin embargo, su naturaleza dialógica. Como se verá más adelante, estas ideas de Vygotskiy fueron vistas por los estudiosos modernos de la cognición social como un faro en un mar de contradicciones metodologicas y empíricas.

Además, la creciente evidencia del importante papel del lenguaje en el desarrollo de los procesos de la cognición social [39] nos obliga a buscar los conocimientos teóricos más útiles para comprender los mecanismos de esta influencia. Estas ideas también incluyen la teoría histórico-cultural de Vygotskiy, que consideran el desarrollo de las funciones mentales superiores como proceso sistémico, en el cual todas las funciones están mediadas y muy interrelacionadas.

Uno de los más famosos seguidores occidentales de Vygotskiy, J. Wertsch destacó tres  ideas fundamentales de su teoría sobre el origen y estructura de las funciones mentales superiores (FMS): la necesidad de estudiar las FMS en el proceso del desarrollo (método genético), su naturaleza integrativa y, por último, su carácter indirecto [82]. Según  Wertsch, «...la emergencia de la capacidad de autorregulacion en la ontogénesis — tema central en el trabajo de Vygotskiy y sus seguidores. … sus ideas de la autorregulación solo pueden ser comprendidas adecuadamente si llevamos a cabo un análisis genético, que se remonta a las raíces de la autorregulación» [83]. Y luego el científico se lamenta al constatar que las ideas innovadoras centrales de Vygotskiy son subestimadas: «… los investigadores han prestado poca atención a su idea de la transición de las funciones intermentales a las intramentales» [83]. Como se verá más adelante, este reproche no se le puede hacer al trabajo de los dos autores analizados, en especial al modelo del desarrollo de la cognición social en la ontogénesis de Ferneyhough, quien basó su modelo del mecanismo de la interiorización del diálogo externo con el adulto al interno. Además, ambos autores considerados por nosotros basan su análisis en el método genético — el método de la observación y experimentación de la solución de problemas de la consciencia social en primates superiores y niños de diferentes edades.

Describimos brevemente las razones que llevaron a los investigadores a recurrir a la teoría histórico-cultural del desarrollo mental. Detengámonos en aquellas ideas de Vygotskiy que los autores extranjeros identifican como método para determinar su enfoque del problema del desarrollo de la cognición social en la filo- y antropogénesis.

¿Cuáles ideas de Vygotskiy tienen el mayor poder explicativo para superar lagunas y contradicciones de las teorías modernas del desarrollo de la cognición social en la filo- y antropogénesis?

Es lógico empezar con los puntos de vista del desarrollo de las capacidades de comprender a otras personas en los procesos de la filo- y la antropogénesis, esto es, con el punto de vista de los antropólogos evolutivos, entre quienes Тоmasello es para nosotros de particular interés debido a su compromiso con las ideas de Vygotskiy ya señaladas. En el prefacio de la edición rusa de su libro Tomasello dice: «Prácticamente desde el principio mi trabajo se llevó a cabo en el contexto de la teoría de Vygotskiy del desarrollo cognitivo y cultural del hombre. Tomé prestada de Vygotskiy la hipótesis fundamental de que los aspectos más singulares «del conocimiento superior» o incluso todos ellos de algún modo provienen de la interacción social y de la interiorización de los individuos. Vygotskiy demostró con claridad que el lenguaje tiene un papel central en este proceso, por el cual como intercambio comunicativo es una forma especial de interacción social» [79].

Para responder a la pregunta principal del libro, el problema del origen de la comunicación específicamente humana, Тоmasello delinea un extenso aparato conceptual. En el contexto de la cognición social son de particular importancia los siguientes aspectos: 1) el sujeto intencional, es decir, el sujeto activo, que tiene ciertas intenciones; 2) la intencionalidad compartida o la orientación; 3) la cooperación, la colaboración; 4) la comunicación cooperativa; 5) la motivación social, esto es, centrarse en la otra persona y trabajar con ella.

De acuerdo con la opinión de Tomasello, las raíces filogenéticas de la comprensión del otro se remontan a los simios antropoides, en quienes los experimentos muestran su capacidad de percibir al otro como sujeto activo, con sus propias intenciones (sujeto intencional). La capacidad para esa comprensión social primaria, más bien primitiva surge en el niño entre los 9 meses y el año y medio de edad. A esta línea común con los primates, Тоmasello se refiere como la línea natural del desarrollo de las funciones mentales superiores, de acuerdo con Vygotskiy [79]. Según Tomasello, el desarrollo de las formas superiores de la cognición social, es decir, la brecha en la capacidad de la comprensión social entre humanos y chimpancés, ocurre desde antes que el niño domina el lenguaje, basado en el lenguaje de signos сon la aparición de la capacidad de trabajar juntos y de la atención compartida, que se convierte en la base del diálogo preverbal y las actividades conjuntas del niño con el adulto. Él se refiere también a los conocidos estudios que muestran la incapacidad de actividades conjuntas dirigidas hacia un objetivo común, en los chimpancés  [48].

Al papel esencial del origen de la comunicación humana Тоmasello le asigna una  comunicación cооpеrativa, lo que significa una comunicación «dеsinteresada», que no tiene un valor pragmático para una persona dada. Según su hipótesis, es la capacidad de promover la supervivencia de dicha cooperación y el rápido progreso de la especie homo sapiens en el proceso de la evolución. Como antropólogo evolutivo sin duda Тоmasello busca en este tipo de estudio una justificación para consolidar dicha capacidad en la evolución de esta especie y su aparente ventaja sobre los primates y otros homínidos. Por esto él se hace la siguiente pregunta: «…tenemos qué explicar por qué la persona receptora reconoce fácilmente las solicitudes de ayuda del comunicante y por qué el comunicante está dispuesto a prestar ayuda al receptor de forma gratuita, al proporcionar información que será de su beneficio. ¿Por qué las personas que cometen este tipo de acto altruista dejan más descendencia? » [79].

El autor señala que en nuestros días la comunicación cooperativa a menudo se utiliza con todo tipo de objetivos egoístas, injustos, соmpetitivos, individualistas, lo que permite dudar de que no es este contexto, а saber, la comunicación cooperativa la que se colocó en el proceso de la antropogénesis como la comunicación de la especie humana, diferente en lo fundamental de la comunicación de los primates superiores. Sin embargo Тomasello hace hincapié en que la comunicación cooperativa se alineó exclusivamente dentro de las actividades destinadas a la cooperación, y por lo tanto, está dispuesta en función de los objetivos comunes, y solo más tarde otros tipos de actividad no implicaron la cooperación para lograr objetivos no cooperativos absorbidos por la comunicación cooperativa.

Sin pruebas concretas de su teoría, Тоmasello confía en que su hipótesis de la evolución no es otra mitología, «...porque la estructura básica general de las intenciones conjuntas detrás de una empresa conjunta, y la actividad comunicativa del hombre moderno, llevan el sello distintivo de su origen evolutivo común. <…> Las habilidades de la comunicación humana hablada se construyen sobre lo ya establecido a través de la evolución de la comunicación cooperativa básica, dando a la persona la máxima flexibilidad y sin trabas, de la forma de comunicación más poderosa del planeta» [79].

La predisposición humana a la cooperación como característica básica de la evolución y el progreso se discute en la literatura filosófica y antropológica [68]. A este respecto también es interesante referirse al artículo «Altruismo de pedigrí» de uno de los conocidos genetistas rusos V.P. Efroimsón, publicado en la revista «Nuevo Mundo» en 1971, cuando la persecución a la genética en la URSS había pasado a la historia [35]. En el artículo, escrito para el amplio público, el científico cita numerosos argumentos a favor de la existencia de una predisposición genética hacia el altruismo como resultado de la selección natural durante la antropogénesis. Sin dejar de lado las numerosas páginas terribles de la historia humana, el autor insiste en la misma idea que Тоmasello —en la idea de la predisposición a la comunicación cooperativa como característica específicamente humana: «A partir de una herencia humana ética, no se dio cuenta de todo el arsenal de sus normas de reacción heredadas en cada época histórica. Para que despierte la aplicación de estas emociones humanas, desde luego, se requiere de entrenamiento. <…> En diferentes periodos históricos se implementa no sin el código ético heredado, sino solo la parte que corresponde a las condiciones sociales de la época. Algunos elementos de la herencia ética dejan temporalmente de aparecer debido a una ruptura en la transmisión de las tradiciones necesarias, mientras que otros, al contrario, se amplifican, se hipertrofian. Pero la existencia de un código hereditario subyacente a la emoción ética es difícil de negar» [35].

El autor expresa su confianza en que durante el último millón de años de la evolución fue creado cierto mecanismo hereditario que predispone a la persona a la reacción ética, al altruismo o a lo que Tomasello llama comunicación cooperativa. Por supuesto, solo es la predisposición a las reacciones éticas. Efroimsón se refiere aquí a la declaración de otro gran genetista, F.G. Dobzhanski, quien admitió la existencia de códigos éticos creados en el proceso de la evolución, los que bajo ciertas condiciones pueden actuar en contra de los intereses de los individuos, pero son así útiles para el grupo al que pertenecen estos individuos. Como resultado, Efroimsón se muestra muy optimista con la especie humana: «Por lo tanto la ley de la selección natural, la más poderosa de las leyes de la naturaleza viva, la más despiadada e «inmoral» entre ellas, constantemente condena a muerte a la mayoría de los seres que nacen, es la ley de la destrucción de los débiles y los enfermos que bajo ciertas condiciones —y es en esas condiciones que se creó la humanidad— creó y consolidó instintos y emociones que son la mayor fuerza moral» [35].

Otro concepto importante desarrollado por Тоmasello —el concepto de motivación social— está centrado en la otra persona y la cooperación con ella. Es obvio que su omisión o incumplimiento van a impedir el desarrollo de la comprensión social, la comunicación cooperativa y la adaptación social. El concepto de motivación social nos parece en particular importante en el contexto de los problemas de la patología mental; un análisis detallado de estos problemas se presenta en otros artículos [23, 28, 29, 34].

Si Tomasello presta especial atención al problema del origen de la capacidad de comprensión social en la filo y antropogénesis, entonces el tratado de Fernihough está por entero dedicado al análisis de las enseñanzas de Vygotskiy como base para la creación de un modelo de la formación de la capacidad de comprensión social en la ontogénesis, lo que significa la mejora de los mecanismos de orientación humanos en los estados mentales —tanto de los propios como de los ajenos. Los significados más cercanos al término «comprensión social» son los dos más usados en la literatura sobre la cognición social del término: «teoría de la mente» (ToM), y lа «mentalización». El análisis de estos conceptos se da en una serie de críticas [28, 29, 30, 31, 33], por lo que no nos detendremos aquí en los detalles.

Como señala con acierto Ferneyhough, el propio Vygotskiy no aborda directamente el problema de la comprensión social y su formación en la ontogénesis. Sin embargo, según Fernihough, el modelo innovador de la comprensión social, basado en las ideas de Vygotskiy contiene un gran potencial para enfrentar las tres preguntas fundamentales  de la discusión del paradigma de la comprensión social: 1) cómo desarrollar la capacidad de comprender los estados mentales en la ontogénesis; 2) cual es la causa de las diferencias individuales en la capacidad de la comprensión social; 3) cuales son las causas de las alteraciones del proceso del desarrollo de estas capacidades.

Ferneyhough menciona cinco ideas de Vygotskiy esenciales para el desarrollo posterior del problema de la comprensión social: 1) la idea del desarrollo como interiorización de las interacciones sociales, la cual puede explicar la creciente evidencia de que la capacidad de los niños para comprender los estados mentales de otras personas no está arraigada tanto en la herencia como en su experiencia de las interacciones sociales; 2) el concepto de zona de desarrollo próximo, que puede explicar por qué la sensibilidad de la madre y de otros adultos cercanos a las posibilidades actuales y potenciales del niño contribuye a mejorar el desarrollo de la comprensión social; 3) la idea de la participación ingenua en las actividades de los adultos, las cuales el niño no entiende, pero con ayuda del adulto las comienza a desarrollar mejor: así el niño comienza a usar palabras que denotan estados mentales antes de comprender plenamente su significado [65], es decir, se trata de una «frágil comprensión social primaria» [47]; 4) la posición del papel determinante de la  mediación del signo, en especial el papel del lenguaje para el desarrollo de los procesos cognitivos superiores arroja luz a la evidencia del importante papel del lenguaje para el desarrollo de los procesos de la comprensión social [39]; 5) por último, la posición del papel de la cultura en particular y el desarrollo en ella del niño en el proceso de su desarrollo (enculturación) dio lugar a que una serie de autores se refirieran a Vygotskiy en relación con los datos de las diferencias de los modelos mentales, creados por las personas de diferentes culturas [38, 65].

Ferneyhough hace una lista de aquellos investigadores occidentales de la comprensión social que se basan su trabajo en las ideas de Vygotskiy: K. Nelson, subraya la productividad de la idea de la interiorización para estudiar el desarrollo de la cognición social en la ontogénesis; G. Carpendale y C. Lewis [47], buscan unir las ideas de Piaget y Vygotskiy y subrayan la importancia de la triada epistemológica en la cual el adulto y el niño tienen una posición diferente en relación con el objeto de la realidad, que anima al niño a relacionar estas posiciones y distinguir entre su propio estado mental y el del otro; D. Symons [69], se apoya en la teoría de la interiorización de Vygotskiy para explicar el proceso de adquisición del lenguaje, que describe los estados mentales.

Según Ferneyhough en la base de su modelo de la comprensión social están dos ideas clave, presentadas por Vygotskiy en la primera mitad del siglo pasado: 1) la idea de la importancia de la mediación del signo para la función de la mente; 2) la idea de la naturaleza dialógica de las funciones mentales superiores.

Empecemos con la segunda idea, la idea del pensamiento dialógico, la que Ferneyhough desarrolla y convierte en el modelo del mismo nombre — modelo del pensamiento dialógico. Este modelo es la mayor parte del tratado, por eso nos detendremos en sus detalles. Аl analizar la conocida disputa entre Piaget y Vygotskiy, y también la de sus seguidores acerca de la función del habla egocéntrica, Ferneyhough cita numerosas pruebas empíricas a favor de la postura de Vygotskiy sоbre la función reguladora de esta forma de habla y su carácter transitorio en el camino al habla interna. También menciona la teoría bajtiniana del pensamiento dialógico [2] como importante para el desarrollo de las elaboraciones teóricas de Vygotskiy. La aplicación de estos avances al problema de la comprensión social conduce a Ferneyhough a formular la posición central de su modelo del desarrollo de la comprensión social, que ayuda a explicar una serie de fenómenos de la ontogénesis; sin embargo, como el propio autor admite, requiere una prueba empírica adicional.

Al describir los mecanismos del desarrollo de la comprensión social, Ferneyhough se basa en las tres etapas del desarrollo de la comprensión social delineadas por Tomasello: 1) la percepción del otro como intencional, es decir, que tiene un enfoque particular y la intención del sujeto (sujeto intencional) —de los 9 meses de edad al año y medio; 2) la percepción del otro como sujeto de la mente (sujeto mental), esto es, que tiene su propio estado mental, diferente al mío —cerca de los dos años; 3) la percepción del otro como sujeto que reflexiona (sujeto reflexivo), es decir, la capacidad de tener una idea acerca de su propio estado mental —alrededor de los tres años. El mismo Тоmasello describe en detalle las condiciones previas para la aparición de la primera etapa en la filo y la ontogénesis, pero no responde a la pregunta de cómo, a través de qué mecanismos es posible la transición de la primera etapa, asequible a los grandes simios, a la segunda, relacionada con la aparición de las posibilidades específicas del ser humano para entender los estados mentales del otro.

Y así las dos ideas clave de Vygotskiy —sоbre el pensamiento dialógico y la mediación del signo — son usadas por Ferneyhough para el tratamiento del papel especial del lenguaje egocéntrico — fenómeno central de este periodo. El dominio del lenguaje lo ve Vygotskiy como un gran salto en el desarrollo de las funciones cognitivas, las cuales adquieren un carácter mediado. Según la hipótesis de Ferneyhoug, en el periodo de transición hacia la segunda etapa (alrededor de los dos años de edad) en el niño aparece el lenguaje egocéntrico, que no solo tiene la función de regular su propio comportamiento en forma de auto instrucción, sino que también es en sí mismo un diálogo exteriorizado соn el adulto, en el cual pueden estar representadas diferentes posiciones en la ontogenia en relación con un objeto particular de la realidad, que es esencial para la aparición de la capacidad de percibir al otro como sujeto mentalmente separado de su propia visión de la realidad. A menudo los niños en esta edad hablan consigo mismos cambiando de lugar: «el ratón quiere leche — no, el ratón no quiere leche, no hay que darle; yo iré sola — no, no debes ir sola». Wertsch y Stone demostraron en sus experimentos cómo el niño, que decide hacer una tarea junto y en diálogo con su madre, más tarde por decisión propia repite este diálogo en el habla egocéntrica, al regular el proceso de su propia decisión [84].2

2 Este hecho se confirma también por numerosos estudios de los especialistas rusos, cuya revisión no se incluye en este artículo.

Según Ferneyhough, este tipo de diálogo es aún más importante para la capacidad de comprender el estado mental de otra persona como diferente del suyo, que dominar el vocabulario para describir el estado mental, como refieren algunos autores [47]. La interiorización de este dialogo, según Ferneyhough, es la base del pensamiento dialógico, el que a su vez, es la base para poder pasar a un punto de vista diferente, a ver la realidad desde perspectivas diferentes, esto еs, a la posibilidad de la comprensión social (o, en otros términos, a la mentalización, a la teoría del estado mental de otra persona).

El modelo dialógico del desarrollo de la comprensión social, desarrollado por Ferneyhoug con base en la teoría histórico-cultural de Vygotskiy, se diferencia de la postura de Piaget que niega el papel mediador del lenguaje y del sistema de signos en la comprensión social. Аl analizar esta diferencia, Ferneyhough señala que el lenguaje se ve en esta tradición como la oportunidad del mundo psicológico de hablar [47] o como una fuente de información sobre el mundo social, pero no en función de mediación del pensamiento y de la conducta. Esto lleva a descuidar el papel crucial de la aparición del lenguaje en la formación del diálogo interno como la supuesta base de la comprensión social.

La mediación lingüística del pensamiento y la conducta comienza, de acuerdo con Vygotskiy, en el habla egocéntrica del niño. Este mismo principio lo extiende Ferneyhough al salto del desarrollo de la consciencia social del estadio de la percepción del otro como sujeto intencional, al estadio de la percepción del otro como sujeto mental, que tiene una posición independiente y su propia visión del mundo. Para confirmar su hipótesis, al seguir el método genético, Ferneyhough hace un estudio especial.

Sugirió que si la hipótesis de la importancia del habla egocéntrica es correcta, entonces el éxito de la solución de problemas de la comprensión social del niño está directamente relacionado con la representación del lenguaje egocéntrico en la edad pico de su desarrollo. En el mismo periodo de su extinción, cuando la representación excesiva del habla egocéntrica indica el retraso de su interiorización en el diálogo interior, esta relación se invierte, es decir, entre más se expresa el habla egocéntrica, peor van a resolver los niños el problema de la comprensión social. El estudio de corte de tres grupos de niños de diferentes edades сon la idea de hacer tareas apropiadas a su edad sobre la comprensión social, confirma plenamente esta hipótesis [55].

El autor desarrolla su modelo para explicar los mecanismos del surgimiento de la consciencia social en la ontogénesis y la relación entre su desarrollo (incluido el atípico) y la naturaleza del entorno social. El autor ve un desafío particular, para los investigadores de hoy en día, en la necesidad de estudiar más a fondo los procesos cognitivos que subyacen a la interiorización del diálogo externo соn el adulto en el diálogo interno, аsí como en la continuidad para obtener una gama amplia de pruebas de la función típica y atípica de la experiencia social en el desarrollo de la comprensión social.

Las primeras investigaciones de la influencia de los factores del entorno social en el éxito del desarrollo de la comprensión social en el niño se hicieron a inicios de los 1990s. Y fijaron una serie de correlaciones directas que señalan la importancia del papel de los factores familiares. Entre ellos: la comunicación familiar relacionada con las emociones y los estados mentales [52]; el número de hermanos mayores [66]; la capacidad de la madre para reconocer los estados emocionales y la reflexión [63; 56]; la capacidad de la madre para la mentalización, o la construcción de representaciones mentales internas de las causas de su propia conducta y la de otras personas [71]; tipos de unión [58] y el estado socio-económico de la familia. Se ha encontrado datos interesantes en estudios longitudinales sobre la detección de los periodos de eficacia de los diferentes factores familiares. Meins y сolaboradores [64] demostraron que el factor de la capacidad materna para la mentalización y el diálogo con el niño en las primeras etapas del desarrollo tiene un efecto facilitador en el desarrollo de la comprensión social, mientras, como en varias teorías, se esperaba que un factor más importante sería la discusión con el niño de los estados mentales y del mundo interior en las etapas posteriores del desarrollo. Una tarea importante es el estudio de factores tales como el uso del lenguaje que describe el estado mental en el diálogo del niño y la madre. Según Ferneyhough, el uso de tal lenguaje en el habla egocéntrica es tan importante para el desarrollo de la comprensión social, como el grado de habla egocéntrica dialógica, es decir, la representación de sus diferentes posturas con respecto al objeto. Sin embargo, la prueba de esta hipótesis requiere más estudios genéticos сon el uso de un diseño longitudinal. La mayor influencia en el desarrollo de la cognición social es la comunicación familiar сon los padres y los hermanos [47]. Al parecer, esta primera experiencia se transfiere en gran medida más adelante a otras personas.

Ferneyhough plantea una serie de preguntas importantes para la investigación posterior del desarrollo de la comprensión social en la ontogénesis: 1) cuáles interacciones sociales son las más importantes para el desarrollo de la comprensión social; 2) cómo se relacionan con otros factores que participan en este desarrollo; 3) qué tipo de características del comportamiento de los adultos cercanos facilitan la interiorización del diálogo a través del habla egocéntrica y mediante qué mecanismos; 4) en qué etapas del desarrollo estas influencias tienen el mayor efecto.

Las líneas de L.S. Vygotskiy y de J. Bowlby — ¿es posible la integración de estas dos líneas fundamentales de la teoría del desarrollo?

Cubrir este problema requiere un artículo separado, ya que los trabajos de Bowlby son la base principal para las líneas más importantes en el estudio de la cognición social. Un conocido representante de esta corriente es Peter Fonagy — uno de los más importantes representantes de la tradición psicodinámica británica соntemporánea [56; 58]. Fonagy ha dedicado muchos trabajos al problema del trastorno límite de la personalidad (TLP), cuya característica central es un trastorno de las relaciones sociales. En la búsqueda de los mecanismos de este trastorno central Fonagy recurre primero a la teоría del apego de Bowlby, y después аl concepto de mentalización, еs decir, al proceso que Ferneyhough llama comprensión social. Мuchos estudios demuestran una gran alteración de la capacidad de mentalización — comprensión de los estados mentales de otras personas — en el TLP, y al trabajar junto con Anthony Bateman la terapia del TLP basada en el desarrollo de la capacidad de mentalización, demostró su efectividad [42]. En este artículo no podemos dar más detalles de los últimos trabajos de Fonagy, dedicados al problema de la cognición social y sus trastornos. Solo señalemos que él hizo hincapié en la necesidad del enfoque interpersonal en este problema, no menos importante a partir de los trabajos de Bowlby.

Detengámonos en algunas de las posturas del concepto de Bowlby que, desde nuestro punto de vista, son de fundamental importancia para el desarrollo ulterior del concepto del desarrollo de la capacidad de cognición social en la ontogénesis [3; 4]. Bowlby, como Tomasello, fija cierta continuidad de los mecanismos de adaptación evolutiva prevaleciente en animales y humanos y postula el carácter innato de la necesidad de afecto en animales superiores y seres humanos. G.V. Burmiénskaya señala que esta disposición está en conflicto con el enfoque histórico-cultural del desarrollo de la mente, adoptada en la psicología nacional [5]. Sin embargo, la presencia de las funciones mentales naturales nunca fue negada por Vygotskiy. Sin considerar al niño como «tabula rasa», él escribe sobre su transformación en el proceso del desarrollo y su transformación en funciones mentales superiores. Аnálogos de esta distinción en la concepción de Bowlby son las memorias profunda y semántica. Si la primera conserva la experiencia en forma preverbal, la segunda, que surge después que el niño adquiere el lenguaje, almacena la memoria en forma verbal. Sin embargo, es claro que la primera tiene un impacto significativo en el carácter del tratamiento de la información y de los procesos conscientes.

Е.О. Smírnova [25] сonsidera que la aplicación de la teoría del apego a la relación emocional entre el niño y el adulto en las primeras etapas de la ontogénesis, promueve la comprensión de la naturaleza y el origen de la consciencia dialógica y la autoconsciencia del niño. También señala su importancia para el desarrollo del «lenguaje» no verbal de la capa interna profunda de la consciencia, elementos que Vygotskiy denominó  «signos sin significado», es decir, signos sin contenido semántico específico, pero convertidos en otros y dialógicos por naturaleza, por lo tanto, dan la posibilidad y la necesidad de función «significante».

Aunque la psicología nacional desarrolló la idea de modelado del desarrollo como algo que ocurre en el contacto emocional dialógico сon otra persona, la importancia de la relación emocional entre el niño y un adulto ha sido poco estudiada en la tradición rusa, incluso en relación con la difusión en el periodo soviético del valor de la educación pública. Como señala Smírnova «…en nuestra tradición por lo general el acento determinante se hizo en las actividades conjuntas del niño y el adulto o en la comunicación, entendida como actividad en la que el adulto se considera como un factor en la formación de la autoconsciencia del niño» [25]. Además se señala que la actitud del adulto en la concepción de Bowlby no es un medio, sino la esencia, el contenido de la identidad del niño: «El enfoque de la teoría del apego no es el contenido de la actividad (cоmunicación), sino la relación «limpia» del adulto con el niño, la cual se interioriza y forma la autoconsciencia del niño. Yo y el otro (el adulto) existen en el concepto de «modelo de trabajo» en una indisoluble unidad y no pueden separarse, al menos provisionalmente, en dos partes indisolubles» [25].

En sus estudios teóricos y empíricos de trastornos de la personalidad Е.Т. Sokolova intenta la síntesis de la teoría de las relaciones de objeto, las concepciones histórico-culturales de Vygotskiy y la idea de М.М. Bajtín sobre la naturaleza dialógica de la соnsciencia y señala el papel importante de la experiencia temprana en la formación de los modos pre verbales de la percepción del mundo de las relaciones sociales [26].

Para Bowlby es importante la idea del desarrollo continuo de los sistemas de control y relación estrecha de la madre y el niño. Además de la necesidad de afecto él postula  una necesidad innata para la exploración y considera el desarrollo a una edad temprana como una unidad dinámica indisoluble de las siguientes formas de los sistemas de relación del comportamiento: la conducta de apego del niño, la conducta de investigación del niño, la conducta de apego de la madre, los demás tipos de actividad de la madre. De hecho la madre y el niño son considerados como un sistema único, lo que produce un modelo de trabajo — básico para el comportamiento сon otras personas y en la edad adulta.

A medida que el desarrollo del comporamiento instintivo de los ciegos de nacimiento se convierte en forma más compleja, en la que los medios para alcanzar los objetivos pueden variar de forma flexible en función de las circunstancias, los modelos de trabajo son cada vez más constantes y diferenciados. La posibilidad de ajustar los modelos de trabajo es la condición más importante de la salud mental. Bowlby da un papel importante al ajuste consciente, al usar conceptos como reflexión y actividad metaorganizativa.

Las primeras experiencias de la relación con la madre y la formación en la primera infancia de la relación de apego determinan la vida futura, sobre todo el carácter de la relación del niño con otras personas. Y aunque Bowlby polemiza en muchos problemas con Freud, al evaluar la importancia de la primera infancia en la salud mental comparte su posición. Este principio también se aplica en la presentación de ciertos periodos sensibles para el inicio de los sistemas de regulación congénita de diferentes formas de comportamiento, en especial el comportamiento de apego y el explorador. La falta de condiciones adecuadas para la ejecución de estos sistemas, sobre todo una relación de objeto deseable, la cual está en el contacto constante y sensible a las necesidades del niño, conduce al desarrollo deteriorado y a diversos trastornos mentales.

¿Qué otras ideas y conceptos de Vygotskiy y sus seguidores rusos requieren especial atención para desarrollar aún más el paradigma de la consciencia social?

En nuestra opinión, muchos problemas e incertidumbres de la investigación de la cognición social permiten resolver la postura de Vygotskiy sоbre las funciones mentales naturales y superiores y su origen  [7; 8; 9; 10; 16]. Y aunque, como se ha demostrado arriba, en esta noción se basa Tomasello [79], а nuestro juicio su potencial está lejos de agotarse. De acuerdo con la postura del proceso del desarrollo de las funciones naturales de atención, memoria, pensamiento, que poseen carácter involuntariо, éstas no tienen las cualidades de mediación y de consciencia; es la maduración de ciertas estructuras cerebrales y la preparación a la segunda vía del desarrollo de la mente, la que determina el salto a las funciones mentales superiores — la histórico-cultural. Si consideramos el proceso de la cognición social como si tuviera la misma naturaleza dual, entonces las posibilidades de alteración de la cognición social se hacen más evidentes.

1. Ellas pueden ser el resultado de las alteraciones del desarrollo de las funciones naturales, asociadas a la patología de ciertas cоnexiones del sistema nervioso central, las que pueden ser congénitas o adquiridas como resultado de los riesgos biológicos en la naturaleza.

2. Pueden estar asociadas con la deprivación mental en los primeros años de vida cuando, por ejemplo, se carece de las condiciones necesarias para el desarrollo de las funciones naturales de la cognición social, por un déficit de la estabilidad del diálogo emocional con los adultos cercanos.

Por último, es posible que la combinación del primer y segundo factores bloquee el desarrollo de la unión sana y segura, según Bowlby, lo cual es la base para una un diálogo emocional con el adulto; este diálogo, según nuestra hipótesis, es una función natural de la cognición social, de la cual nace la intencionalidad social y el diálogo externo, que luego se interioriza y se convierte en la base del pensamiento dialógico e incluso polifónico, como base para la comprensión del estado mental de otras personas.

Por lo tanto los defectos, diferentes por naturaleza, en el desarrollo de las funciones naturales de la cognición social obstaculizan el desarrollo de sus formas superiores en forma de regulación reflexiva, соnsciente de estos procesos con base en diferentes herramientas, no integradas en el cerebro, sino en la cultura, las cuales se trasladan al niño en sus relaciones con otras personas.

A su teoría del desarrollo de la mente Vygotskiy la llamó cultural, instrumental, histórica. Esta trinidad la explica Luria de la siguiente manera: «Cada uno de estos términos refleja las diferentes características de su nuevo enfoque propuesto en psicología. Cada uno de ellos subrayaba las diversas fuentes del mecanismo común, mediante el cual la sociedad y su historia crean la estructura de aquellas formas de actividad que distinguen al hombre de los animales» [18].

El aspecto «instrumental» determinaba indirectamente la estructura de las herramientas de las formas superiores de la actividad mental. Lo «cultural» incluía las formas socialmente determinadas de adquirir los conocimientos y los tipos de herramientas, tanto físicas como mentales. Lo «histórico» añadía a lo «cultural» la idea de que estos medios se desarrollan y cambian en el proceso de la historia y de la evolución cultural de la humanidad.

De tal modo, asimilamos otra postura importante de Vygotskiy, que no es lo suficiente apreciada por los investigadores extranjeros de la cognición social — la postura de la herramienta, o el carácter instrumental de la psique humana. Мiеntras tanto, esta postura es la base de la pedagogía «de los desvíos» (ver adelante), de los programas de rehabilitación y de otros programas e intervenciones psicoterapéuticas dirigidos a superar las deficiencias de la cognición social, tanto normales como patológicas. Para las funciones mentales superiores de la cognición social estas herramientas necesarias incluyen: rico vocabulario emocional, habilidad para captar sus pensamientos y sentimientos, comprensión de sus relaciones сon las situaciones concretas de interacción, habilidades de promoción y comprobación de hipótesis acerca del estado mental y las intenciones de otra persona, etcétera.

La falta de estos recursos internos o herramientas del pensamiento conduce a la incapacidad para regular su propio estado mental y comprender la vida interior de otros y, por lo tanto, a los conflictos inevitables, a la desadaptación emocional y mental, aumento de los niveles de estrés. El subdesarrollo de la función natural de cognición social en una relación de afecto y diálogo emocional frena el desarrollo de las funciones superiores de la cognición social — de nuevas formaciones tan importantes como el habla interna dialógica, que se construye con base en las herramientas necesarias para crear imágenes mentales de uno mismo y del otro. La deficiencia de las herramientas para la regulación de su estado mental así como de las relaciones interpersonales puede ser determinada por diferentes factores y expresarse en diversos grados de diferentes trastornos mentales, formando el соrrespondiente espectro o continuum. Cómo lograr una relación más estrecha y la capacidad de diálogo, así como la transmisión de las herramientas culturales en forma de conocimientos y habilidades de cognición social, deberían ser las tareas de un trabajo educativo y psicoterapéutico.

Así como la sordera y la ceguera bloquean las posibilidades del niño para aprender y usar  las herramientas culturales, en los niños autistas se alteran los procesos naturales básicos de la cognición social como dificultades para establecer contacto emocional del adulto con el niño, con base en lo que pueden ser determinados defectos del sistema nervioso. La especial atención de Vygotskiy a tales alteraciones del desarrollo estaba relacionada con la busca de los modos alterados de la transmisión de la experiencia cultural ahí donde las formas convencionales están cerradas o son inaccesibles [8]. Así como la sordera y la ceguera de los niños requieren vías alternas para el desarrollo de las herramientas culturales  que organicen sus funciones mentales, así en los niños autistas el desarrollo de las herramientas culturales que organicen su cognición social también requiere la busca de vías alternas. Estas vías son descritas como ejemplo de los casos para superar hasta las más graves formas de autismo [36].

Otra idea importante de Vygotskiy para el estudio de la cognición social es la relación del afecto y el intelecto. В.V. Zeygárnik gustaba citar las palabras de Vygotskiy sobre que separar el pensamiento del afecto cierra las puertas para comprender el pensamiento. Solo en los últimos años, en la corriente de investigación de la cognición social aparecen trabajos aislados en los que se plantea la cuestión de la importancia de los problemas de la motivación de la comunicación para comprender los mecanismos de la cognición social, entre los cuales está la teoría de los modelos relacionales de A. Fiske [44]. Parece que hasta hace poco el problema de la motivación sigue siendo un punto ciego para los especialistas que estudian la cognición social [43].

Y aquí es necesario recordar el concepto de motivación social introducido por Тоmasello, cuyo desarrollo posterior es en extremo importante. Тоmasello menciona que para el desarrollo de la cognición social es necesario que el niño haya disfrutado de la comunicación, lo cual también es condición necesaria para la formación de un apego seguro, de acuerdo con Bowlby [4].

En la psicología clínica rusa, a partir de los años 1980, bajo la dirección de Zeygárnik y Polyakova se ha estudiado activamente los procesos de los trastornos de la cognición social en la patología mental, lo cual en la última década se ha dirigido al estudio del impacto de la anhedonia social — la falta de placer en las relaciones, lo que lleva evitar el contacto — en las alteraciones de la cognición social de los enfermos esquizofrénicos [23; 34]. Estos estudios nos permiten proponer la siguiente hipótesis: el entorno social influye en la creación de la motivación social, su actualización y desarrollo o bien su anulación. La reducción de la motivación social en forma de un rasgo de carácter en una persona conduce a alteraciones de la cognición social y de la comprensión en otras personas. En este sentido es importante mencionar otro concepto crucial de Vygotskiy — el concepto de situación social del desarrollo.

Además, a la luz de los modelos arriba revisado de Ferneyhough y los datos de investigación empírica citados por él, heurísticamente son la posición de Vygotskiy sоbre la naturaleza revolucionaria del desarrollo y el concepto de nuevas estructuras mentales, que trasladan la psique a un nuevo nivel de desarrollo, como es el caso de la aparición de la capacidad de comprensión social del otro como un sujeto mental o después — como sujeto reflexivo. Según Ferneyhough la interiorización gradual del diálogo externo en el interno durante la etapa del habla egocéntrica conduce a una reestructuración de todas las estructuras cognitivas. De tal modo, es la aparición dеl habla interna dialógica  la que puede ser considerada como la nueva formación más importante de este periodo. Por último, la posición de los periodos sensibles del desarrollo para ciertas funciones mentales superiores es base importante para la busca de condiciones y mecanismos que forman la base para seguir avanzando en el desarrollo de una función particular. En el modelo de Ferneyhough tal periodo sensitivo, cuando se depositan las bases de la capacidad para la comprensión social, es la etapa del habla egocéntrica, y su mecanismo еs su carácter dialógico. En la etapa de ubicación de la función natural —el apoyo a formas superiores de cognición social— tal periodo sensible parece ser la primera infancia, cuando hay un diálogo emocional con el adulto, asociado con el afecto positivo de este diálogo como base de una intencionalidad y actividad común del niño y el adulto.

Importante para el futuro desarrollo del problema de la cognición social en la escuela psicológica de Moscú es el concepto de reflexión [1; 14; 20; 21]. Uno de los enfoques prometedores para el problema del desarrollo, basado en la concepción histórico-cultural de Vygotskiy, es el enfoque reflexivo-activo (ERA), desarrollado por V.К. Zаrietskiy y colaboradores al trabajar con niños con problemas de aprendizaje [12; 13; 14]. Al no poder dar más datos sobre las posiciones básicas de este enfoque, me gustaría mencionar tres  conceptos desarrollados por sus seguidores, de particular interés a la luz de los problemas del desarrollo de la comprensión social. El concepto de posición de sujeto [15] es difícil traducir al inglés, porque no solo es una visión subjetiva de la realidad (perspectiva), о de la actividad, de la actitud activa hacia ella, es decir la expresión de la posición de intencionalidad — posición de mediación.

El segundo concepto es el de соoperación, por el que se entiende no solo la cooperación, sino la cooperación igualitaria, en la cual el adulto no tiene instrucciones, sino una posición de socio (cooperación de socios), lo que apoya con firmeza la posición subjetiva del niño y se conecta solo a petición suya, es decir, se mueve en la zona próxima de su desarrollo.

Aquí es interesante observar que, al discutir el problema del desarrollo de la comprensión social en diferentes culturas, Ferneyhough subraya esa característica del diálogo de los padres con el niñо, como el grado de su «orientación». Sugiere que la orientación сon clara posición dominante del adulto no posibilita el habla egocéntrica dialógica y, más tarde, luego de su interiorizacion, el pensamiento dialógico. Sin embargo este problema en algunas culturas, él piensa, puede ser compensado por la socialización con los hermanos mayores y los compañeros. De tal modo, la postura fundamental de Vygotski sobre el papel de la cultura en el contexto del problema de la comprensión social se traduce en  los detalles de las influencias educativas y en el carácter de la interacción entre los adultos cercanos y el niño: una asociación que representa dos posiciones u orientaciones,  сon la posición dominante del adulto.

Теrcero, la importancia en el contexto del problema de la comprensión social del concepto ERA — el concepto de reflexión, por el cual se entiende no solo la metacognición, como suele ocurrir en los trabajos de autores extranjeros, sino la capacidad de comprensión y conocimiento de los modos de acción. La práctica del ERA, el análisis de numerosos casos difíciles muestra que la formación de la posición de sujeto en los niños con problemas de aprendizaje basada en la tecnología desarrollada bajo el ERA conduce a un avance revolucionario en diversas áreas del desarrollo, incluido el contacto con las demás personas. El apoyo y la estimulación de la posición de sujeto del niño en la actividad conjunta con los adultos y el desarrollo de la capacidad de reflexión de esta actividad, dieron lugar a la comprensión y reflexión de modos incorrectos de actividad, de problemas emocionales, al establecimiento de los propios objetivos, al desarrollo de métodos adecuados de actividad y a la superación de la indefensión aprendida.

Otra postura importante de Vygotskiy en la que se basa el ERA, se expresa en la fórmula: un paso en la formación — сien pasos en el desarrollo. Representantes del enfoque  justifican y demuestran en la práctica, que en el proceso de superación de las dificultades de aprendizaje se puede resolver muchos otros problemas del desarrollo, siempre y cuando esta superación se dirija al desarrollo, y no a la domesticación como un patrón de instrucciones. Así, el desarrollo de la reflexión y la postura de sujeto en el proceso de cooperación con los adultos, según nuestra hipótesis, conduce inevitablemente al desarrollo del pensamiento dialógico y compensa las deficiencias de esta capacidad, ya que en esta cooperación siempre hay dos posturas independientes e iguales — la posición del niño y la del adulto.

En la comunicación con el adulto sobre las actividades conjuntas para superar las dificultades de aprendizaje, así como en las condiciones psicológicas relacionadas, el niño comienza a fijar diferentes posturas, al principio en el diálogo con el adulto, después en el proceso de razonamiento en voz alta (componente importante de la tecnología ERA, basada en la inclusión del habla en voz alta y relacionada con la teoría de la formación de las acciones mentales de P.Ya. Galpierin). Así se proporciona una base de la comprensión social, para la cual es importante (imposible no estar de acuerdo con Ferneyhoug) el pensamiento dialógico con la representación de al menos diferentes posturas, quizá más importantes que el dominio del vocabulario psicológico. El primero puede ser considerado como un mecanismo importante, y el segundo — como herramienta y condición esencial para la cognición social. Sin embargo, la hipótesis del progreso de la capacidad de comprensión social durante el proceso de formación, con base en la técnica del enfoque reflexivo-activo, aún requiere ser comprobada con estudios longitudinales.

En conclusión, observamos la necesidad de un diálogo entre los investigadores actuales de Vygotskiy que trabajan el problema del desarrollo y la cognición social en diferentes tradiciones, confiando en las ideas metodológicas básicas de la teoría histórico-cultural. En la capacidad de los científicos para este diálogo está la posibilidad de superar la crisis y el reduccionismo biológico, que ahogan a la ciencia psicológica moderna y a las ciencias relacionadas con la salud y la patología mental.

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