Este blog busca difundir algunas fuentes de la obra vygotskiana publicada en español, así como traducir algunos artículos editados en revistas y libros o bajados de la red; todo relacionado con Vygotski.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

González Rey


El concepto de pieriezhivanie en La psicología del arte y al final de la obra de Vygotski: Avanzar su legado
Fernando González Rey
Mind, Culture, and Activity 23 (4): 305-314, 2016

Traducción: Efraín Aguilar

Introducción

El concepto de pieriezhivanie fue primero discutido por Vygotski (1971) en su trabajo  fundacional La psicología del arte. Este libro fue pasado por alto mucho tiempo en la psicología soviética, como resultado del objetivismo dominante que prevalecía en esta psicología. Debido a que fue leído a través de la lente teórica de Leóntiev y seguidores, quien por décadas monopolizó el legado de su obra, algunos ignoraron la relevancia de los conceptos desarrollados por Vygotski en La psicología del arte y en sus últimas obras, entre las que estaban los conceptos de pieriezhivanie y de sentido.
En los últimos 10 años, sin embargo, el concepto de pieriezhivanie ha sido objeto creciente de atención por muchos investigadores (Fakhrutdinova, 2010; Fleer & Hammer, 2013; Fleer & Quinones, 2013; González Rey, 2009; Smagorinsky, 2011, entre otros), sobre todo como resultado del creciente interés en los temas de la emoción, la motivación y  la subjetividad dentro del abordaje cultural-histórico. Sin embargo, como era común en la obra de Vygotski, en especial con los conceptos desarrollados por él a partir de 1932, el concepto de pieriezhivanie usado por él tenía diferentes significados al inicio y al final de su obra. Al final, la definición precisa de la naturaleza psicológica de la pieriezhivanie permaneció abierta e incompleta, tal como fue el caso con el concepto de sentido.
El presente artículo busca discutir la pieriezhivanie como fue tratada por Vygotski en La psicología del arte y en sus últimos trabajos, sobre todo en El problema del medio y en “La crisis a los siete años de edad”. La definición de Vygotski de la pieriezhivanie, junto con otros conceptos clave, señaló la emergencia de una nueva representación del sistema psicológico humano. Los conceptos que Vygotski relacionó directamente con la pieriezhivanie, así como aquellos que podrían relacionarse con ella, pero que no fueron usados, también serán discutidos por su relevancia para comprender las lagunas en la comprensión de Vygotski sobre la pieriezhivanie. El presente artículo discute el potencial que ofrece la pieriezhivanie para el desarrollo de la teoría psicológica, así como sus  insuficiencias.

El concepto de pieriezhivanie en La psicología del arte

A pesar de que La psicología del arte de Vygotski fue ignorada tanto en la psicología soviética como en la occidental, este libro ha sido una de las contribuciones más importantes de Vygotski para el desarrollo de la psicología.
En La psicología del arte, pieriezhivanie fue introducida al mismo tiempo que los conceptos de emoción, creatividad, motivación y de la persona como creadora, como el  sujeto de la realización artística. El lado motivacional de la ejecución artística pareció ser el foco de Vygotski en este momento de su obra, así como el individuo y su participación en esta realización.
Vygotski utilizó la pieriezhivanie de modo algo diferente a como la palabra era entendida en Rusia. Vygotski definió la pieriezhivanie como la emoción que caracteriza la ejecución artística creativa, que también incluye talento y procesos operativos. Con base en esta relación intrínseca entre procesos operativos y emociones, es posible pensar en una nueva definición de una función psicológica, pensar en ella no como un proceso instrumental, sino como una “función del sujeto”, organizada como la unidad indivisible de  intelecto y afecto. Al definir la emoción como intrínseca a la realización artística, Vygotski de modo implícito definió la ejecución artística como la motivación para su propia realización. El concepto de “función del sujeto” prevaleció en esta definición sobre el concepto de función como instrumento, la cual es la postura que con frecuencia ha sido asociada con Vygotski (Bruner, 1985).
Sin embargo, a pesar de reconocer el carácter emocional de la pieriezhivanie, Vygotski diferenció emoción de pieriezhivanie:

Por su naturaleza, la pieriezhivanie artística permanece incomprensible y cerrada para el sujeto en su curso y esencia. Nunca sabemos por qué nos gusta o disgusta una obra de arte. Todo lo que después inventamos para explicar su influencia se piensa que es una completa racionalización de procesos inconscientes. La esencia misma de la pieriezhivanie permanece un misterio para nosotros. (Vygotsky, 1965, p. 25; traducción mía del ruso)

Vygotski defendía el carácter inconsciente de la pieriezhivanie que permite al concepto ser considerado una formación psicológica,1 más que un proceso. Como afirmó en la cita anterior, la esencia de la pieriezhivanie permaneció un misterio para él, y este misterio permaneció hasta el final de su vida. Vygotskyi nunca ofreció una definición ontológica2 del concepto, lo cual, en su mayor parte, fue la causa de los múltiples significados que el  concepto tuvo en diferentes momentos de su obra y de las múltiples interpretaciones de pieriezhivanie hasta hoy. La falta de una definición de pieriezhivanie hace difícil definir las diferencias entre ésta y otros conceptos que fueron usados por Vygotski al mismo tiempo.

1 Vygotski usó el concepto de formación psicológica en su definición de la imaginación durante sus “Lecciones de psicología”, en especial en la lección dedicada a “La imaginación y su desarrollo en la infancia”. El concepto de imaginación parecía indicar formaciones psicológicas más complejas.
2 Considero como ontológica la representación teórica específica a través de la cual un sistema de hechos deviene un sistema significado susceptible a ciertos procedimientos metodológicos (González Rey, 2015, p. 17).

Uno de los puntos fuertes planteados por Vygotski en La psicología del arte fue reconocer el valor de las emociones como realidad humana, que superó el reduccionismo lógico e intelectual que ha caracterizado a la psicología hasta hoy. Él expresó con claridad esta postura:

… todas nuestras fantásticas [e irreales] pieriezhivania, tienen lugar sobre una base emocional completamente real. Vemos, por lo tanto, que la emoción y la imaginación no son dos procesos separados; al contrario, son el mismo proceso. Podemos con razón considerar una fantasía como la expresión central de una reacción emocional. (Vygotsky, 1971, p. 210)3

3 He usado la edición al inglés de La psicología del arte (Vygotsky, 1971, p. 210) después de compararla con la versión original en ruso de 1965 de Psicología del arte.

La definición de las emociones de reales como cualquier otro fenómeno humano implica el  reconocimiento de la especificidad de un mundo psicológico humano, que no tiene una relación inmediata y natural con la realidad externa en la que la acción humana es ubicada. Esta declaración reconoce el carácter específico de las emociones humanas como inseparables de la imaginación y la fantasía en el desempeño creativo. La emoción ya no fue definida más como un proceso aislado y secundario, sino como un proceso muy integrado con otros, como parte de las funciones humanas más relevantes. La pieriezhivanie estaba muy relacionada con este énfasis dado por Vygotski a la emoción en La psicología del arte.
Debido a la vaguedad de la definición de pieriezhivanie, es posible plantear la cuestión de por qué Vygotski no la consideró como unidad de la  imaginación, la emoción y la fantasía. Desde el inicio de su obra, Vygotski tenía claro que la unidad compleja de la emoción, la imaginación y la fantasía tenía una relevancia decisiva para la comprensión de la psique humana; sin embargo, no avanzó un concepto capaz de integrar esos tres procesos. Esta unidad surgió como una fuerte intuición de su pensamiento en La psicología del arte.
Una valoración del concepto de pieriezhivanie como apareció en La psicología del arte nos permite hacer varias suposiciones.
Primero, el concepto de pieriezhivanie estaba muy asociado con la idea de Vygotski que las funciones psíquicas en las realizaciones creativas siempre incorporan la unidad  emoción-imaginación, con base en la cual la pieriezhivanie podía ser considerada un indicador de que las funciones psicológicas no son funciones instrumentales, sino funciones del sujeto en su expresión afectiva-volitiva. Esta idea no fue avanzada más; sin embargo,  representaba una provocación interesante para una psicología regida por un estricto racionalismo.
Segundo, el concepto de pieriezhivanie en La psicología del arte representaba un primer paso hacia una definición potencialmente nueva de la motivación. La idea de que la motivación es externa al funcionamiento psicológico fue reemplazada por la idea de que el  motivo es la organización emocional-intelectual de la propia función psíquica incluida en la ejecución creativa.
Tercero, la pieriezhivanie avanzó la idea de que la motivación humana era en esencia un proceso inconsciente. Esta idea estaba influida por Freud; sin embargo, en contraste con Freud, Vygotski asoció la pieriezhivanie con fuerzas humanas no universales y definió este concepto en estrecha relación con la acción. Además, su concepto estaba  diferenciado del concepto freudiano de la motivación inconsciente por el hecho de que  Vygotski nunca consideró que las funciones psicológicas estaban motivadas por impulsos universales.
El interés de Vygotski en conceptos psicológicos más sistémicos capaces de explicar los sentimientos y fantasías estaba claro en esta cita de La psicología del arte:

Es necesario decir, sin embargo, que no hay dos temas tan oscuros que estos [Vygotski se refiere a los sentimientos y fantasías] y aunque ellos estaban sujetos a mayor desarrollo y  examen recientemente, al menos hasta hoy, desafortunadamente, no tenemos ningún sistema general reconocido y elaborado para el estudio de los sentimientos y la fantasía. (Vygotsky, 1965, p. 256; traducción mía del ruso)

La pieriezhivanie estaba intrínsecamente asociada con procesos motivacionales en este primer momento de la obra de Vygotski. Él enfatizaba que no había ningún sistema  elaborado para el estudio de los sentimientos y la fantasía; una de las opciones para  avanzar en este sistema es elaborar el tema de la subjetividad, como se discute adelante.

Momentos finales de la obra de Vygotski: emergencia de la pieriezhivanie dentro de un nuevo sistema teórico

Entre 1932 y 1934 Vygotski regresó a su agenda fundacional de La psicología del arte. De nuevo, el concepto de pieriezhivanie pareció relevante, esta vez dentro de un grupo nuevo de conceptos, tales como el sentido y la nueva definición del pensamiento como función del sujeto. La pieriezhivanie fue intrínsecamente asociada con el concepto de “situación social del desarrollo”.
En este momento último de su obra, Vygotski subrayó la comprensión y la generalización como esenciales para la emergencia de la pieriezhivanie, una postura diferente a la de Psicología del arte y que fue criticada por Bozhóvich (1968) como intelectualista-reduccionista. La siguiente declaración es un claro ejemplo de la postura de Vygotski:

A la edad de siete años, estamos tratando con el inicio de la aparición de una estructura de pieriezhivanie, en la cual el niño comienza a entender qué significa cuando él dice “estoy feliz”, “estoy triste”, “estoy enojado”, “soy bueno”, “soy malo”, esto es, él está desarrollando una orientación intelectual hacia sus propias perezhivania (…) La generalización de la pieriezhivania o generalización afectiva, la lógica de los sentimientos  —aparece al inicio de la crisis de los siete años. (Vygotsky, 1998, p. 291)

En la declaración previa, Vygotski identificaba las pieriezhivania como generalizaciones  afectivas, al subordinar la relevancia de la emoción a la comprensión de la emoción por el niño. Más que estar articulada con otras funciones emocionales-intelectuales como la  imaginación y la fantasía, se refiere a la pieriezhivanie ahora como la intelectualización de las emociones.
Este reduccionismo intelectual en la comprensión de la emoción no solo creó dificultades para explicar la relevancia de las emociones como procesos auto-generadores (ya que el concepto fue acuñado por Vygotski en 1932), también condujo a una estrecha  representación de la relevancia emocional de la relación entre el niño y el adulto desde los momentos tempranos de sus vidas. “Digamos que el niño no habla antes del año de edad. Cuando comienza a hablar, el habla del medio de quienes le rodean permanece sin cambio” (Vygotsky, 1998, p. 293). De esta declaración, es posible concluir que el lenguaje solo es relevante debido a su significado, lo que es profundamente contradictorio con el concepto de sentido. Vygotski argüía

El sentido de una palabra es el agregado de todos los hechos psicológicos que surgen de nuestra consciencia como resultado de la palabra. El sentido es una formación dinámica, fluida y compleja que tiene varias zonas que varían en su estabilidad. El significado solo es una de esas zonas del sentido que adquiere la palabra en el contexto del habla… Por último, el sentido de una palabra depende de la comprensión de la palabra como un todo y de la estructura interna de la personalidad. (Vygotsky, 1987b, pp. 275–276)

La diferencia entre significado y sentido deviene clara en el extracto anterior. Al mismo tiempo, el sentido parece ser una unidad de la consciencia por su capacidad para integrar “todo en la consciencia que esté relacionado con lo que la palabra expresa”. Entre estos diferentes hechos psicológicos que surgen de la consciencia como resultado de la palabra, pueden ser incluidos los hechos intelectuales y emocionales. Quizá esa declaración representó el más obvio intento de Vygotski para considerar la unidad de los procesos  afectivos e intelectuales.
Vygotski subrayó la comprensión de la palabra, así como la personalidad, con base en el sentido. De ahí, la comprensión aparece aquí como inseparable de la estructura  interna de la personalidad, lo cual debe llevar a pensar las funciones psicológicas como funciones del sentido. Sin embargo, esta conclusión debe ser deducida por el lector, porque Vygotski nunca fue explícito cuando se refería a la relación entre estos conceptos durante los estadios finales de su obra.
En “Sobre el problema de la psicología del actor creativo”, Vygotski (1999) pareció acercarse a una nueva definición de las emociones como intrínsecamente asociadas con las otras funciones psicológicas, al atribuirles un carácter generador que no depende de las operaciones intelectuales, como lo recalcaba en la siguiente declaración:

En el proceso de la vida social, los sentimientos se desarrollan y las conexiones anteriores se desintegran; las emociones aparecen en nuevas relaciones con otros elementos de la vida mental, se desarrollan nuevos sistemas, nuevas aleaciones de funciones mentales y aparecen unidades de un orden superior dentro de las cuales son dominantes las pautas especiales, interdependencias, formas especiales de conexión y movimiento. (p. 244)

De esta cita queda claro que Vygotski trata las emociones como independientes de las operaciones intelectuales. Su estatus psicológico es similar al de otros elementos y funciones de la vida psíquica, como resultado de lo cual sus nuevas asociaciones e integraciones llevan a nuevos sistemas psicológicos y a la emergencia de unidades de orden superior que podrían ser consideradas como unidades intelectuales-emocionales. Pero Vygotski no desarrolló más esta idea en su obra.
Su definición del pensamiento como inseparable de las emociones está orientada hacia el mismo significado atribuido por él a la emoción como inseparable de otras funciones psicológicas. Escribió,

Entre los defectos más básicos de los abordajes tradicionales del estudio de la psicología está el aislamiento de lo intelectual de los aspectos volitivos y afectivos de la consciencia. La consecuencia inevitable del aislamiento de estas funciones ha sido la transformación del pensamiento en una corriente autónoma. El pensamiento mismo devino el pensador de los pensamientos. El pensamiento se divorció de toda la vitalidad de la vida, de los motivos, intereses e inclinaciones del individuo pensante. (Vygotsky, 1987b, p. 50)

Vygotski comprendió el pensamiento como una función del sujeto que podría no divorciarse de “toda la vitalidad de la vida”. Sin embargo, el concepto de pieriezhivanie, que pudo ser usado como una síntesis capaz de expresar “toda la vitalidad de la vida”, no fue llevado por Vygotski a esta reflexión. La inseparable integración del pensamiento, de las emociones, la imaginación y la fantasía, que expresa la historia del individuo como pensador, es claramente incorporada en una de las muchas declaraciones dadas por Vygotski sobre la pieriezhivanie:

Por un lado, en la pieriezhivanie, el medio está dado en su relación conmigo, cómo yo experimento este medio; por otro lado, los rasgos del desarrollo de mi personalidad tienen un efecto. Mi pieriezhivanie es afectada en la medida que todos mis rasgos, como surgen durante el curso del desarrollo, participan aquí en un momento dado. (Vygotsky, 1998, p. 294)

Al reflexionar sobre esta cita, no es difícil representar el acto del pensamiento precisamente como la “vitalidad total” de la vida que emerge como la unidad psicológica dentro de la cual el pensamiento tiene lugar en el momento presente. Podemos ver las afinidades del sentido y de la pieriezhivanie, que avanzaron de modo simultáneo en la obra de Vygotski sin alguna referencia de uno en relación con el otro. La inmadurez de estas definiciones es clara por la ausencia de relaciones entre ellas y con otras construcciones teóricas que fueron avanzadas de manera simultánea por Vygotski en ese tiempo. Tanto el sentido como la  pieriezhivanie aparecen como un agregado de hechos: el sentido como el agregado de los hechos psicológicos que surgen de la consciencia como resultado de la palabra, y la pieriezhivanie como el agregado de todas las características de la personalidad con todas las características del medio.
Vygotski de modo explícito definió la pieriezhivanie como la unidad de la  consciencia (Vygotsky, 1998, p. 294) pero, en mi opinión, la pieriezhivanie debe ser entendida como la unidad del medio y la personalidad.
Como declaró Vygotski (1998),

La pieriezhivanie del niño también es este tipo de unidad muy simple [yedinitsa], acerca de la cual no debemos decir que en sí misma  representa la influencia del medio en la individualidad del niño mismo; la pieriezhivanie es una unidad [yedinitsa] de la personalidad y el ambiente como se presenta en el desarrollo.  (p. 294)

Vygotski no pudo haber definido la nueva cualidad que emerge de la pieriezhivanie como unidad, para diferenciarla de los dos sistemas incluidos en su génesis, y por estas razones apeló a la fórmula: “todas las características personales y todas las características del medio están representadas en la pieriezhivanie” (Vygotsky, 1994, p. 342). ¿Qué significa esta mezcla de características? ¿Cómo trabaja psicológicamente esta mezcla de características? Creo que estas preguntas no tienen respuesta. Esta mezcla no es una unidad de acuerdo con la definición de Vygotski de lo que es la unidad.
Vygotski se refirió a la pieriezhivanie más por su función que por su naturaleza psicológica. Anotó,

por lo tanto, no es ninguno de los factores en sí mismos (si se les toma sin referirse al niño), lo que determina cómo influirán el curso futuro de este desarrollo, sino el mismo factor refractado a través del prisma de la pieriezhivanie del niño. (Vygotsky, 1994, p. 340)

La pieriezhivanie como acaba de ser definida es una formación psicológica de la personalidad, la unidad formada en la personalidad como resultado de la influencia social que no puede ser tomada en sus atributos absolutos, como dijo Vygotski. Esta definición nos permite superar los conceptos de reflexión, internalización y determinismo social. La pieriezhivanie parece ser la forma singular en que los niños perciben y sienten las influencias sociales. En vez de solo internalizar la influencia social, devienen relevante para el niño desde el punto de vista psicológico una vez que se incorpora en la personalidad del niño a través de la pieriezhivanie. Vygotski usó la personalidad para referirse a la idea de sistema psicológico, pero, en su uso del concepto, permaneció en la vieja idea de la personalidad organizada por características personales sin especificar la naturaleza psicológica de estas características.
¿Qué hace la crítica dirigida por Vygotski para comprender el ambiente como un medio absoluto? Ello significa considerar el medio no como una realidad objetiva dada, sino como una realidad relativa con una influencia sobre el desarrollo psicológico que es posible solo a través de las pieriezhivania. Sin embargo, la comprensión de cómo la influencia social es refractada mediante la perezhivanie implica entender la pieriezhivanie como una formación de la personalidad organizada durante la acción en curso en la cual el individuo está comprometido en el momento presente, esto es, la peireizhivanie debe  emerger como parte de una personalidad, como parte de un sistema psicológico que no puede ser identificado con la influencia externa. Sin embargo, Vygotski no especificó por qué la personalidad es diferente de las influencias sociales y una vez más exageró el papel de la consciencia en el impacto de la influencia social en el niño. “El medio determina el tipo de desarrollo dependiendo del grado de consciencia de este entorno que el niño ha logrado alcanzar” (Vygotsky, 1994, p. 346).
El valor heurístico de la pieriezhivanie se basa en nuevas alternativas que pueden abrirse con base en el concepto para comprender el desarrollo psicológico. Los recursos internos del niño son decisivos para la emergencia de una pieriezhivanie. El medio no es entendido más como una influencia del desarrollo desde afuera.
En este momento final de su vida, Vygotski desarrolló conceptos que señalaron su interés por la definición de nuevas unidades psicológicas sistémicas, pero no pudo definir la naturaleza psicológica de estas unidades, hecho que explica las lagunas en estos conceptos para avanzar hacia nuevas construcciones teóricas respecto a la motivación humana, la personalidad y el desarrollo psicológico. Los conceptos que sugieren nuevas unidades psicológicas fueron dejados como agregados de diferentes hechos, sin especificar nuevas unidades sistémicas cualitativas.

Avanzar el legado de la pieriezhivanie: la subjetividad desde un punto de vista cultural-histórico

Como se discutió antes, entre las vías teóricas más pertinentes creadas por el concepto de pieriezhivanie es su utilidad para trascender la definición del medio como un sistema de influencias externas. El concepto de pieriezhivanie es definido como interno en algunas de las referencias de Vygotski a este concepto como, por ejemplo, cuando dijo,

La reestructuración de necesidades y motivos y la reevaluación de valores son factores  básicos en la transición de nivel de edad a nivel de edad. Aquí, el medio también cambia, esto es, la relación del niño con el medio. Otras cosas comienzan a interesar al niño, él desarrolla otra actividad, y su consciencia es reestructurada, si entendemos la consciencia como la relación del niño con el medio. (Vygotsky, 1998, p. 296)

El hecho esencial de la transición de una edad a otra es localizado por Vygotski en los cambios de los procesos psicológicos internos a partir de los cuales los cambios del medio tienen lugar. Sin embargo, aquí la consciencia es definida como la relación entre el niño y el medio, no como un sistema psicológico, como parecía ser definida la consciencia por él a través de la noción de sentido. Estas contradicciones y lagunas respecto a los conceptos psicológicos impiden a Vygotski avanzar para definir la naturaleza psicológica de la consciencia y en las definiciones ontológicas de los conceptos desarrollados por él en el momento final de su obra.
Al abordar esa contradicción en la obra de Vygotski, intento llenar el vacío  ontológico dejado por él en sus más complejos conceptos a través de una nueva definición de la subjetividad, que ha sido posible solo con base en su comprensión como una producción cultural, histórica y social. La subjetividad como es definida aquí nos permite especificar la naturaleza psicológica del sistema psicológico y de muchos de sus  procesos y funciones.
La comprensión de la subjetividad desde la perspectiva cultural-histórica demanda  avanzar los estudios sobre los conceptos de pieriezhivanie, sentido y “situación social del desarrollo”, y reconocer los procesos y las formaciones psicológicos humanos como producciones subjetivas definidas por la síntesis integral emocional-simbólica, capaz de expresar las múltiples experiencias vividas por el individuo en diferentes momentos. Estos procesos con responsables del modo como las experiencias vividas son sentidas, recreadas, imaginadas, percibidas, pensadas e inventadas por los individuos. Las realidades dentro de las cuales ocurren los procesos humanos son culturales, son realidades subjetivas y no realidades objetivas que llevan a cabo valores universales independientes del modo como son sentidas y vividas por los individuos.
El desarrollo del tema de la subjetividad requiere considerar la relevancia de los procesos y realidades simbólicos como esenciales desde un punto de vista cultural-histórico. Solo los procesos simbólicos, por su plasticidad y su integración inseparable con las emociones humanas, permiten la integración de la multiplicidad de las emociones y del despliegue simbólico de una experiencia en una unidad. La definición de esta unidad es la base de nuestra propuesta de subjetividad. Los procesos subjetivos humanos nunca se mueven por una causa final y no representan contenidos estables; fluyen en el tiempo, se integran y se despliegan de diferentes formas durante la misma experiencia.
Tomando en cuenta las consideraciones anteriores, ¿qué tipo de conceptos serían necesarios para avanzar el estudio de la subjetividad? En nuestra opinión, estos conceptos deben tener las siguientes características:

Primero, deben representar unidades de emoción simbólica. Es necesario comprender los procesos intelectuales de modo diferente al modo como estos  procesos fueron tratados en la psicología soviética y avanzar hacia la nueva comprensión de estos procesos dentro de la “vitalidad total de la vida” como fue definida en relación al pensamiento por Vygotski. Esta integración de la “vitalidad total de la vida” en el estudio de las funciones intelectuales requiere una por completo nueva comprensión de lo que significa “intelectual”. Las funciones intelectuales deben ser entendidas como formaciones subjetivas complejas dentro de las cuales las operaciones intelectuales son inseparables de las emociones y de los otros procesos simbólico-emocionales tales como la imaginación, la fantasía y otras producciones simbólico-emocionales capaces de incorporar la historia y el contexto actual de la vida de la persona como el sujeto de las funciones intelectuales.
● Los conceptos usados para el estudio de la subjetividad deben ser capaces de avanzar de modo simultáneo como proceso y como configuraciones dinámicas capaces de tomar diferentes formas durante el flujo de la acción humana.
● La subjetividad no es un hecho que determina la acción; ella representa la naturaleza real psicológica de la acción como la definió Rubinshtéin en su formulación del principio de la unidad entre consciencia y actividad.
● Los conceptos usados en el estudio de la subjetividad deben ser capaces de integrar en el presente las experiencias vividas por el sujeto en el pasado con las ideas imaginativas del futuro. Estas experiencias no aparecerían como la suma de las experiencias vividas, sino como nuevas producciones simbólico-emocionales  basadas en estas experiencias vividas, que representan nuevas experiencias imaginadas sobre ellas. Estos procesos siempre están detrás de la consciencia, los cuales representan un cambio epistemológico y metodológico.

Nuestra propuesta relacionada con la subjetividad está basada en conceptos teóricos que, en su interrelación, permiten avanzar en el legado de los conceptos de pieriezhivanie, sentido y situación social del desarrollo al usar nuevos enfoques. Los conceptos de nuestra propuesta son el sentido subjetivo, las configuraciones subjetivas, sujeto y subjetividad social e individual. Por último, yo no creo que pieriezhivanie sea un concepto útil para la  psicología, pero conserva gran importancia en la historia de la psicología cultural-histórica.
Los sentidos subjetivos representan un flujo constante de cadenas simbólico-emocionales que caracterizan la experiencia humana. En nuestra definición, los procesos simbólicos y emocionales están organizados en unidades subjetivas definidas como sentidos subjetivos. Los sentidos subjetivos tienen una existencia efímera dentro del caótico movimiento de las configuraciones subjetivas que la experiencia humana representa; en este caos, un sentido subjetivo se despliega en otros sentidos en un proceso interminable. Así, por ejemplo, la expresión del afecto de un padre por su hijo puede provocar múltiples sentidos subjetivos que serán responsables de la relevancia afectiva de la expresión de su padre. Si este hijo siente que es inferior a su hermano y exhibe celos y rechazo hacia él, puede sentir la expresión de amor de su padre  motivada por compasión hacia él y no como un afecto auténtico. Esta producción subjetiva es tan real como cualquier objeto concreto en el mundo, y representa las realidades simbólico-emocionales que caracterizan la mente humana y la cultura.
Los sentidos subjetivos, en este ejemplo, son múltiples, y no aparecen en palabras, sino como fotos de destellos simbólico-emocionales. Estos destellos se siguen uno al otro y pueden ser representados de diferentes modos, tales como recuerdos de las conductas del padre que tomaron un nuevo sentido subjetivo en este momento, sentimientos relacionados con su madre como la única persona que realmente le amaba, y emociones resultantes de la sensación de que nunca alcanzó la admiración de su padre. Estos sentimientos no aparecen en palabras, y cada sentimiento aparece muy relacionado con múltiples expresiones  simbólicas. Esta unidad está configurada por múltiples emociones desconocidas, percepciones, recuerdos y constructos imaginarios organizados como los sentidos  subjetivos sobre los que la percepción de su padre es sentida y representada por él en ese momento particular. Esta unidad subjetiva es la configuración subjetiva.
En la comprensión de cómo una experiencia social influye en el individuo, es imposible seleccionar los elementos objetivos responsables de nuestra posición psicológica, por la que en las experiencias reales las producciones imaginarias del individuo son responsables de su conducta. Las influencias concretas del momento presente siempre son percibidas a través de sentidos subjetivos que integran el momento presente, el pasado y el futuro en un tejido de procesos simbólicos y emociones entretejidos. Como resultado, las expresiones y conductas no justificadas por las apariencias objetivas presentes de la situación actual dada emergen de este tejido.
Los sentidos subjetivos siempre implican procesos diferentes y simultáneos; una emoción provoca una percepción que, a su vez, lleva a un pensamiento, el cual provoca nuevas emociones en una cadena compleja que están más allá de la representación consciente de cualquier situación inmediata dada. El individuo está usualmente consciente de la  representación en la cual sus ideas están organizadas; sin embargo, la compleja organización simbólico-emocional dentro de la cual estas ideas se desarrollan, permanece  oculta de su consciencia.
Este flujo de sentidos subjetivos que caracterizan las experiencias humanas como tales está organizado como configuraciones subjetivas, responsables de los procesos psicológicos dominantes incorporados en las acciones y actuaciones humanas. A diferencia de la pieriezhivanie, la definición de los sentidos subjetivos no enfatiza la unidad del medio y los rasgos de la personalidad; los sentidos subjetivos son la unidad formada por los procesos simbólicos y las emociones, unidad que es intrínseca a los seres humanos, al representar una producción subjetiva, no una refracción de lo externo. Al mismo tiempo los sentidos subjetivos están más allá de cualquier representación consciente, como fue definida la pieriezhivanie por Vygotski en La psicología del arte, al cambiar su posición en “La crisis de los siete años”.
El concepto de configuración subjetiva facilita la comprensión de la subjetividad en dos niveles: social (subjetividad social) e individual (subjetividad individual). No hay relación de determinismo entre una y otra; sin embargo, hay una relación recursiva que permite una comprensión de cómo cada nivel está configurado en el otro a través de sentidos subjetivos específicos. Las configuraciones subjetivas nunca expresan de modo directo la naturaleza de los sentidos subjetivos configurados en ellas; son un nuevo nivel cualitativo de integración de los sentidos subjetivos, capaces de generar nuevos sentidos  subjetivos de acuerdo con su propia organización. Estos procesos complejos se enriquecen a través de la creatividad imaginativa del sujeto y pueden ser estudiados no por métodos inductivos-descriptivos, sino por abordajes constructivos-interpretativos, cuya discusión está más allá del objetivo del presente artículo.
De acuerdo con este relato teórico, las funciones psicológicas se convierten en funciones del sujeto. Sin embargo, el concepto de sujeto en nuestra propuesta teórica es entendido como el individuo o grupo que abre nuevas vías de subjetivación en los espacios  normativos dentro de los cuales ocurren las acciones individuales y sociales. Ser un sujeto es un atributo cualitativo de los individuos y grupos que no es inherente a ellos, pero que califica sus acciones en algunos contextos. El sujeto es activo en sus posturas y decisiones. Cada decisión está subjetivamente configurada; pero al mismo tiempo, representa una nueva fuente de sentidos subjetivos. El individuo es un momento activo de la subjetividad del sujeto; él o ella piensa, siente, imagina y genera percepciones y fantasías, que de continuo generan procesos de subjetivación que son inseparables de las configuraciones subjetivas que incorporan sus diferentes funciones mentales y acciones.
El concepto de configuración subjetiva permite el estudio de la multiplicidad de los sentidos subjetivos que incorporan los efectos simultáneos de las experiencias vividas, que tomadas junto con las creaciones subjetivas del sujeto llevan a nuevas realidades subjetivas en las cuales “las influencias sociales externas” devienen irreconocibles. Los sentidos subjetivos generados por las configuraciones subjetivas no representan un proceso psicológico más; ellos son la fuerza dinámica de las producciones intelectuales y las acciones del sujeto, que implican la falta de existencia de procesos cognitivos puros, como fue anticipado por Vygotski en su comprensión del pensamiento. Las cogniciones puras solo caracterizan actividades formales sin participación emocional.
El desarrollo subjetivo ocurre a través de configuraciones subjetivas capaces de movilizar diferentes procesos psicológicos, cuya integración representa nuevos momentos cualitativos de los individuos. No hay criterios externos al individuo capaces de explicar su desarrollo, el cual es el legado más importante de los conceptos de pieriezhivanie y “situación social del desarrollo”. Cada individuo se desarrolla a sí mismo en los momentos de la vida en los cuales emergen nuevas configuraciones subjetivas capaces de movilizar en su unidad nuevos recursos subjetivos, que llevan a cambios cualitativos que se extienden a diferentes áreas de las instancias de vida individual y social. Estos cambios son los momentos sensibles del desarrollo subjetivo.
Esta propuesta de subjetividad enfatiza el carácter generativo, imaginativo de los diferentes procesos psicológicos humanos y de las producciones culturales. Este abordaje representa un intento de superar la noción de objetividad, entendida como la determinación de los procesos y formaciones psicológicos por factores y objetos externos inmediatos, que permanece dispersa entre algunos autores que siguen las posturas de Vygotski en la psicología.

Observaciones finales

En ambos momentos de la obra de Vygotski, el concepto de pieriezhivanie marcó una transición de su obra. Los elementos sobre los cuales se basa esta estimación incluyen la falta de definición de la naturaleza psicológica de la pieriezhivanie, los diferentes significados atribuidos a este concepto a lo largo de la obra de Vygotski, la falta de definición del sistema psicológico en el que la unidad psicológica se convertiría en pieriezhivanie, y la falta de interrelación entre pieriezhivanie y otros conceptos que de modo simultáneo usó Vygotski en los momentos en que usó la pieriezhivanie.
En este momento, el concepto de pieriezhivanie es en esencia importante por su significado histórico. Expresa, como se ha demostrado en los dos momentos discutidos en este artículo, un conjunto de preocupaciones del autor que indican un pensamiento en transición hacia una psicología diferente, que el autor no desarrolló después. Sin embargo, el concepto representa un nuevo punto de partida, uno que no puede ser usado al momento  presente en la forma que Vygotski lo dejó.
En La psicología del arte, pieriezhivanie se refería a la totalidad de las acciones  humanas y las ejecuciones en el arte. Después, en las obras finales de Vygotski, la  pieriezhivanie fue definida como la unidad del desarrollo humano. Fue definida como  inseparable del concepto de “situación social del desarrollo” de tal modo que pieriezhivanie emergió como la nueva unidad psicológica que determina la relevancia de una influencia social dada sobre el desarrollo del niño.
A pesar de la vaguedad de su definición, pieriezhivanie fue un concepto útil porque permitió el cuestionamiento de ciertos principios que habían regido la psicología soviética por largo tiempo —el principio del reflejo, el determinismo social inmediato, y el concepto de actividad líder como piedra angular para la comprensión del desarrollo psicológico. Como la pieriezhivanie emergió de la relación entre una influencia social y la personalidad del niño, representa ambos conceptos como una relación que no permite considerar a cualquier proceso u objeto externo tener el papel de líder en el desarrollo subjetivo.
Como resultado de las lagunas en la definición de pieriezhivanie, y con base en sus provocativas presuposiciones, es posible desarrollar el tema de la subjetividad de tal modo que el legado incompleto de la pieriezhivanie sea desarrollado. El enfoque de subjetividad discutido en este artículo permite avanzar este legado con base en las unidades simbólico-emocionales que se organizan como sentidos subjetivos y configuraciones subjetivas. Esto abre el espacio para la integración de formas singulares de la existencia humana como la   base sobre la cual las redes sociales, que caracterizan las experiencias humanas, están implicadas en la generación de sentidos subjetivos que devienen la base para entender el desarrollo subjetivo.

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